Ya son 13 las ballenas muertas en Chubut: investigan marea roja

Los ejemplares murieron al sur de la Península Valdés, en el noreste del Chubut. Se constató en el agua la presencia de toxinas muy por encima de los valores habituales.

03 de octubre, 2022 | 13.33

A medida que pasan las horas, cada vez son más las ballenas que llegan muertas a las playas de la Península Valdés en las cercanías de la localidad de Puerto Pirámides, en la provincia de Chubut. En total, ya son 13 los ejemplares encontrados, en tanto que las autoridades de la zona avanzan en las autopsias para procurar establecer la causa de estos decesos.

El informe del Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) de Chubut detalló que el objetivo más urgente es realizar los estudios post-mortem (necropsias) de las ballenas encontradas. Para así recolectar y analizar muestras de agua y bivalvos para determinar la presencia de biotoxinas por floraciones algales nocivas (comúnmente llamadas marea roja), que es una de las hipótesis que están siendo evaluadas en relación a la muerte de las ballenas.

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El equipo del ICB, a través del Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral (PMSBFA), está llevando adelante esas tareas desde la semana pasada. También trabajan en la investigación otras instituciones y especialistas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, el Centro Nacional Patagónico (CENPAT) dependiente del Conicet y el Laboratorio Provincial de Salud Ambiental.

Según el último comunicado difundido en su página oficial, se detectaron "al menos 12 individuos adultos y un subadulto muertos en aguas del Golfo Nuevo". El informe recordó que "la primera ballena muerta fue registrada el sábado 24 estando en cercanías de Punta Pardelas por el equipo de investigadores del proyecto Siguiendo Ballenas".

En este marco, el intendente de Puerto Pirámides, Fabián Gandón, alertó la semana pasada sobre "una crecida inusual "de lo que se conoce como "marea roja" en los golfos Nuevo y San José, que se ubican en el interior de Península Valdés, donde se constató la presencia de toxinas muy por encima de los valores habituales. "Hemos pedido a la población que no consuma agua hasta tanto no se hagan los estudios porque tememos que, a través de la planta desalinizadora que toma del golfo para consumo, una vez tratada en el proceso de potabilización, pueda llegar a los tanques domiciliarios", afirmó el jefe comunal en diálogo con Télam.

En tanto, según detalló Agustina Donini, coordinadora de Campo del Programa, "ninguna de las ballenas evaluadas hasta el momento presentó evidencia de lesiones traumáticas ni enmallamientos, y todas se encontraron con muy buen estado nutricional, con evidencia de contenido intestinal en algunos ejemplares, indicando su alimentación reciente dentro del golfo”.

Marea roja: primera hipótesis de las muertes 

Gandón explicó que "lo normal para esta época del año es que se detecten en las muestras, cuánto mucho, la presencia de 6.000 Unidades Ratón (UR) en el agua, pero se detectaron -según me informan los especialistas- 18.000 en el Golfo Nuevo y 36.000 en el San José". En este sentido, el intendente pidió a los vecinos que no consuman el agua de red y solo se limiten a la limpieza, pero no a la ingesta. 

La particularidad del fenómeno que se conoce como "marea roja" viene por lo general acompañada por la recomendación de que no se consuman moluscos bivalvos y gasterópodos. Esas especies, por su capacidad de filtración del agua para alimentarse, retienen las toxinas que pueden ser letales para quienes coman su carne, porque ni la cocción elimina la toxina. 

Gandón indicó que, según le comentaron las personas que hacen avistaje, "se ven manchones de algas como nunca y se cree que eso pueda tener vinculación con la mortandad de ballenas". Ocurre que las toxinas permanecen en las formaciones de microalgas que flotan en los golfos y los ejemplares, en contacto con ellas, pueden haber consumido las toxinas que se verificaron en grandes concentraciones.

"Esa es una hipótesis", reconoció el jefe comunal, quien indicó que sólo podrá ser ratificada por los análisis tras las muestras de órganos que hicieron los biólogos del Centro Nacional Patagónico, dependiente del CONICET, sobre los cadáveres de las ballenas. 

En el mismo comunicado, el ICB reconoce la posible "presencia de biotoxinas por floraciones algales nocivas, que es una de las hipótesis que están siendo evaluadas en relación a la muerte de las ballenas". Se cree que el número de cadáveres crecerá porque al menos dos de las ballenas encontradas estaban amamantando lo que lleva a deducir que las crías también corrieron la misma suerte.

La marea roja es un fenómeno que se produce cuando se concentra un número extraordinario de microorganismos productores de toxinas en el mar junto con determinados factores del medio ambiente (temperatura, luz, pH, disponibilidad de ciertos nutrientes, salinidad, entre otros) que se tornan favorables para su multiplicación. Estos microorganismos producen toxinas que envenenan a peces, mariscos y mamíferos. Debido a que estos microorganismos poseen pigmentos, su acumulación sobre la superficie del mar puede ser visualizada como manchas de extensión variable, de color rojizo, pardo o verdoso, lo cual le ha dado el nombre de "marea roja".

Encuentran microplásticos en las costas de Chubut

Por otra parte, se determinó "la presencia de microplásticos (MPs) en todas las muestras de agua y sedimento, con fragmentos y fibras que van de micro a nanoplásticos". Se trata de los resultados iniciales de una investigación realizada por biólogas de la Prefectura Naval Argentinas sobre el área de Bahía Engaño, al sur de Península Valdés, en el noroeste del Chubut.

El informe detalla además que "los MPs provienen de restos de cabos, sogas y tanzas de la pesca artesanal y recreativa, que son característica del área de estudio", próxima a la zona de influencia del río Chubut, que desemboca sobre esa bahía, a la altura de Puerto Rawson. "Este trabajo busca estudiar y conocer la abundancia, cantidad y calidad de los microplásticos y su interacción con el fitoplancton potencialmente tóxico/nocivo del área", explica el informe que difundió la fuerza naval en su página oficial.

Esta primera campaña de microplásticos y metagenómica (estudio del material genético) se realizó en conjunto con profesionales del Laboratorio de Hidrobiología de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (sede Trelew), en el área de Bahía Engaño.

Para realizar el trabajo de investigación se tomaron muestras de agua, sedimentos de playa y moluscos filtradores, a fin de cuantificar los microplásticos y analizar parámetros físicos y químicos en condiciones de marea alta y baja. La bahía "Engaño" es una extensa franja costera que va desde Punta Castro (sur) a Barranca Norte, a 40 kilómetros de Punta Ninfas, donde comienza el Golfo Nuevo.

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