La historia argentina a través de nuestros monumentos

La historia de Argentina vive a través de sus Monumentos Nacionales. Recorré junto a nosotros su importancia y su significado. 

02 de septiembre, 2020 | 05.24

¿Alguna vez te preguntaste qué representan los monumentos nacionales? ¿Quién vivió o qué sucedió en tal lugar que hoy es museo? ¿Por qué los actos y fiestas patrias se hacen en esos sitios?

Las respuestas pueden ser muchas. Lo importante es saber que los monumentos tienen gran importancia para la memoria viva de los pueblos. Representan un patrimonio intangible, pero de un valor incalculable.

En este artículo te contamos sobre algunos de nuestros monumentos históricos nacionales. Disfrutá de un paseo por la cultura e historia argentina.

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La preservación del patrimonio nacional

Hay diversos organismos e instituciones que se dedican a la preservación del patrimonio. No debemos considerar solo los museos. Los jardines botánicos y parques nacionales también trabajan en beneficio de la cultura nacional.

Otros espacios de preservación del patrimonio intangible son, por ejemplo, las fiestas populares, y literatura de leyendas y mitos. Así se transmite un legado de generación en generación. Hablamos de algo valioso que hay que cuidar y preservar.

La importancia o valor del patrimonio nacional puede fundamentarse en una gran cantidad y variedad de razones. La excelencia artística o arquitectónica es uno de esos motivos por los cuales determinado bien cultural adquiere valor patrimonial.

También se debe preservar como patrimonio aquellos sitios y objetos asociados a personalidades o períodos históricos destacados. Este suele ser el caso de los monumentos históricos nacionales.

 

¿Por qué son importantes los monumentos nacionales?

El origen de la palabra monumento viene del latín monere, que significa “recordar”. El término engloba a toda obra que tenga un justificado valor artístico, histórico o social.

Los monumentos nacionales pueden tener distinto carácter. Puede ser un templo, o bien una escultura que recuerde un acontecimiento relevante o un personaje. Es posible encontrarlos en centros urbanos o en los más aislados parajes rurales.

Muchos de los sitios considerados monumentos, lo son por el valor que le otorga la sociedad. Incluso por la representatividad que tienen para la comunidad. Estos factores suelen darse antes de ser declarados “monumentos” por las autoridades de protección del patrimonio.

Los monumentos tienen el rol de preservar la memoria colectiva. De rescatar los personajes o sucesos identificatorios de la cultura nacional. También son importantes para testimoniar la admiración por una ciudad o por una comunidad.

En muchos casos, los monumentos se convierten en punto de encuentro y referencia, donde las personas se reúnen. Algunos representan además la carta de presentación de algunas ciudades y transforman su paisaje. Ahí tenemos al Obelisco, por ejemplo.

El importante papel del Ministerio de Cultura

Todos los monumentos nacionales de Argentina están bajo la órbita del Ministerio de Cultura. Dependen, más específicamente, de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos.

Esta Comisión tiene el rol de llevar un registro público de los bienes de interés patrimonial declarados. Es decir, es su función elaborar una lista de los monumentos históricos nacionales, en sus distintas categorías.

Otra de las funciones del organismo es ejercer la superintendencia sobre todos los bienes declarados. De esta manera, es quien autoriza o no, las intervenciones que se propongan en esos sitios.

A la vez, la Comisión dependiente del Ministerio de Cultura debe actuar cooperativamente con los propietarios de los monumentos. Para garantizar una adecuada preservación, también brinda asistencia técnica a las autoridades nacionales, provincias y municipales.

 

Monumentos nacionales históricos

El Monumento a los Héroes de la Independencia

Es un imponente grupo escultórico ubicado en el norte  argentino, más precisamente en la ciudad de Humahuaca. La obra es de Ernesto Soto Avendaño y honra la lucha por la independencia de nuestro país. 

Se destaca por la figura gigante de un indígena de nueve metros de altura, que representa al pueblo argentino.​ Por eso, muchas veces se lo llama Monumento al Indio Americano.

La obra fue una iniciativa del político conservador tucumano Ernesto Padilla. En su labor como diputado nacional, Padilla presentó en 1925 el proyecto de creación y construcción del Monumento en Humahuaca. Marcelo T. de Alvear, de la UCR,  era el presidente por ese entonces.  

La propuesta fue aprobada por unanimidad en el Congreso de la Nación, en octubre de 1926. La construcción comenzó ese mismo año. Pero el monumento fue inaugurado recién en 1950, durante la presidencia de Juan Domingo Perón.

 

Cabildo de Buenos Aires

Es uno de los monumentos históricos nacionales más conocidos. Fue sede de la administración colonial del Reino de España en la ciudad de Buenos Aires. En la actualidad alberga al Museo del Cabildo y de la Revolución de Mayo.

En sus inicios se denominaba Cabildo de la Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Nuestra Señora del Buen Ayre. Fue fundado por Juan de Garay en 1580, en la segunda fundación de Buenos Aires. Ganó relevancia al designarse capital del Virreinato del Río de la Plata. 

En mayo de 1810 se produjo la revolución que derrocó al virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros. El Cabildo se transformó entonces en una Junta de Gobierno que funcionó hasta 1821. Ese año fue disuelta por el gobernador de Buenos Aires, Martín Rodríguez.

También funcionó la Biblioteca Pública de Buenos Aires, creada por la Primera Junta el 13 de septiembre de 1810. Fue su primera ubicación y duró allí dos años. Pero la institución que más permaneció en el edificio fue la Cárcel de Buenos Aires, desde 1608 hasta 1877.​ 

Acá podrás conocer más sobre las Bibliotecas de Argentina.

 

 

Mención aparte merece su arquitectura y, en especial, todas las modificaciones realizadas con los años. La torre se incorporó definitivamente en 1765. Este era un elemento típico en los ayuntamientos medievales. 

En 1879, el arquitecto Pedro Benoit elevó la torre diez metros y colocó una cúpula azulejada con aires nórdicos. El techo perdió sus tradicionales tejas y toda la fachada recibió un tratamiento italianizante.

El Cabildo fue disfrazado, perdió proporcionalidad y autenticidad. La gran torre no tenía nada que ver con las balaustradas ni con las arquerías coloniales. Aunque solo duraría así cerca de una década.

En 1889 se abrió la Avenida de Mayo, por lo que demolieron tres arcos del lado norte del Cabildo. Aprovecharon también para demoler la torre construida por Benoit. Su excesivo peso amenazaba la estabilidad de la construcción.

Más de cuarenta años después, en agosto de 1931, se demolieron los otros tres arcos del lado sur. Esa modificación, a pesar de las protestas generalizadas, se hizo para abrir la diagonal Julio A. Roca.

El Cabildo fue declarado monumento histórico nacional en 1933. El edificio funciona como museo desde noviembre de 1939.

El Obelisco

El Obelisco es considerado un ícono de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Fue construido en 1936. ¿El motivo? Se cumplía el cuarto centenario de la llamada primera fundación de Buenos Aires, por Pedro de Mendoza.

El autor de la obra, basada en la estética racionalista, es el arquitecto argentino Alberto Prebisch. Por su parte, la construcción estuvo a cargo de un consorcio alemán: GEOPÉ-Siemens Bauunion-Grün & Bilfinger.

¿Querés saber un dato curioso? La construcción del Obelisco se completó en solo sesenta días. La obra empezó el 20 de marzo y fue inaugurada el 23 de mayo de 1936.

Apenas terminado, el Obelisco fue un asunto de burlas y protestas de los porteños. En junio de 1939, el Concejo Deliberante sancionó su demolición. Aducían razones económicas, estéticas y de seguridad pública. Pero la ordenanza fue vetada por el intendente Goyeneche.

Plaza de Mayo

La Plaza de Mayo es quizá el más representativo de los monumentos nacionales de Argentina. Nació de la unión de las plazas del Fuerte y de la Victoria. En 1884 se demolió una construcción llamada Recova Vieja, que separaba ambos espacios.

 

 

Ubicada en el corazón del microcentro porteño, es una verdadera caja de resonancia de las grandes manifestaciones populares del país. Esta plaza ha sido el escenario de los acontecimientos de mayor trascendencia a nivel nacional.

La Pirámide de Mayo es un monolito de dieciocho metros de altura, que se eleva en el centro de la plaza. Fue terminado en 1856, bajo la supervisión de Prilidiano Pueyrredón y Joseph Dubourdieu.

En la Plaza de Mayo también se destaca el monumento ecuestre al General Manuel Belgrano. El prócer aparece levantando la enseña patria de su creación. A su lado hay un gran mástil con la bandera argentina.

 

Basílica Menor y Convento de San Francisco

Este templo católico y convento de la orden franciscana se encuentra en la ciudad de Salta. Es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad. Esto se debe tanto a su belleza arquitectónica, como a su importancia histórica.

El lugar donde está el templo fue asignado ya en el acta de fundación de Salta, de 1582. Su función original era ser la Iglesia y Convento de San Diego de Alcalá.

El primer edificio se concluyó en 1625, pero su precariedad obligó a edificar un segundo templo en 1674. Por su parte, esta construcción fue destruida por un incendio  en el siglo XVIII.

El edificio actual fue construido inmediatamente después del incendio. Quien diseñó la construcción fue el sevillano Fray Vicente Muñoz. Este religioso fue autor también de la cúpula de la Catedral de Córdoba y de la Iglesia de San Francisco en Buenos Aires. 

En 1877 empezó a levantarse la torre campanario que acompaña al templo. Es, hasta hoy, la más alta de Sudamérica, con 54 metros. Su proyectista fue el alemán José Enrique Teodoro Rauch. Fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1941.

Monumento a la Bandera

Esta construcción es un símbolo de la ciudad de Rosario. Está ubicado en el Parque Nacional a la Bandera, a orillas del río Paraná. Es el mismo lugar donde el general Manuel Belgrano enarboló por primera vez la bandera argentina.

El 9 de julio de 1898 se colocó en la plaza Almirante Brown, hoy plaza Manuel Belgrano, la piedra fundamental del monumento. Sin embargo, las obras empezarían casi medio siglo después. 

Los trabajos comenzaron en 1943 y se concluyeron catorce años después. El diseño es de los arquitectos Ángel Guido y Alejandro Bustillo. Colaboraron también los escultores Alfredo Bigatti y José Fioravanti. La inauguración oficial del monumento fue el 20 de junio de 1957.

La obra posee una torre de 70 metros de altura con mirador en la cima. También incluye una cripta en homenaje a Manuel Belgrano, un Patio Cívico y el Propileo. Además, se puede apreciar una urna cineraria al Soldado Desconocido (de la batalla de San Lorenzo).

 

Centro Cívico

El Centro Cívico es un conjunto edilicio ubicado en San Carlos de Bariloche. El diseño es del arquitecto Ernesto de Estrada y fue inaugurado el 17 de marzo de 1940. El conjunto forma parte de los monumentos nacionales oficiales desde el año 1987.

El predio arquitectónico comprende varias edificaciones, que rodean tres laterales de una plaza. Este espacio está abierto en el lado norte, con una visión inmejorable del Lago Nahuel Huapi, que está a unos 50 m de desnivel. 

Alrededor de la plaza están las construcciones donde funcionan el Concejo Municipal, la Policía, la Secretaría Municipal de Turismo, la Municipalidad, el Museo y la Biblioteca Sarmiento.

El Centro Cívico va más allá de la funcionalidad de los edificios que lo conforman. Su concepción misma buscó dotar a Bariloche de un punto de interés arquitectónico. De esta manera, se consolidó a la ciudad como centro turístico de primer nivel.

 

Otros monumentos nacionales

El Monumento al Ejército de Los Andes

Es una obra del escultor uruguayo Juan Manuel Ferrari. Está emplazado en la cima del Cerro de la Gloria del Parque General San Martín, en la ciudad de Mendoza.

Cuenta con una base de piedra cordillerana, sobre la que se erige un conjunto escultórico realizado en bronce. Su fundición se hizo en el entonces arsenal de guerra de la Nación.

En su parte superior hay una mujer con cadenas rotas en sus manos, que representa el símbolo de la Libertad. Alrededor suyo, se aprecia un grupo de Granaderos a Caballo en posición de combate.

Debajo de los Granaderos, un cóndor en vuelo simboliza los Andes. En la parte frontal podemos encontrar la estatua ecuestre del General San Martín.

Catedral de Córdoba

Es la iglesia matriz de la ciudad de Córdoba. La catedral se encuentra en el núcleo histórico de la ciudad, que coincide prácticamente con su centro geográfico.

Ocupa toda la manzana frente al lado oeste de la Plaza San Martín. El templo se separa del Cabildo de Córdoba por un antiguo callejón llamado Santa Catalina. La edificación empezó en el año 1582 con el nombre -que aún conserva- de Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

La construcción original se terminó en 1787, con la finalización de las dos grandes torres-campanario. En el empedrado frente a la catedral, hay un exquisito diseño con las siluetas del templo y el cabildo.

 

Conclusión

Los pueblos permanecen unidos gracias a su identidad. Como símbolos de esa identidad, los monumentos nacionales deben ser preservados. La historia de nuestro país puede reconstruirse transitando por los sitios que representan su patrimonio cultural.

Desde el Cabildo de Buenos Aires hasta el Monumento a los Héroes de la Independencia. Desde el Monumento a la Bandera hasta Plaza de Mayo. Todos estos espacios representan la memoria colectiva del pueblo argentino.

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