Candela Arizaga reapareció públicamente después del confuso episodio que protagonizó junto a su pareja, el sindicalista Facundo Moyano y que derivó en una causa judicial por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. Tras recibir el alta médica, la influencer utilizó sus redes sociales para agradecer el apoyo y aclarar cuál es su estado de salud.
A través de una historia de Instagram, la modelo escribió: "Ya estoy bien. Mi mascota también lo está. Gracias a todos los que se preocuparon. Tengo errores como cualquiera. A la gente que me bardea, le deseo mucho amor".
Su posteo en redes sociales es la primera manifestación pública de Arizaga desde que fue encontrada corriendo semidesnuda y descalza por las calles del barrio porteño de Belgrano, donde vive junto al dirigente gremial.
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El mensaje tras el alta médica
La publicación de la influencer también hizo referencia a "Mafia", el bulldog francés que la acompañaba durante aquella madrugada y cuya desaparición generó preocupación en medio del conflicto. En su mensaje, la modelo confirmó que el animal ya se encuentra con ella y en buen estado.
El posteo llegó pocas horas después de retirarse del Hospital Pirovano, donde había sido asistida tras el operativo policial. Desde entonces, el caso siguió sumando elementos, como los registros de las cámaras de seguridad y las distintas declaraciones de los involucrados.
De esta manera, los investigadores buscan reconstruir qué fue lo que ocurrió dentro del departamento donde los dos pasaron la noche y específicamente, en los minutos previos a la corrida por las calles porteñas.
Cómo sigue la investigación
En el plano judicial, la causa fue derivada a la Fiscalía especializada en Violencia de Género Nº. 3 encabezada por la fiscal Florencia Nocerez. Aunque Arizaga declaró ante la Justicia que Moyano "no le pegó" y vinculó lo ocurrido al consumo de drogas, la Justicia decidió mantener la imputación contra el exdiputado mientras avanza la investigación.
Facundo Moyano recuperó la libertad tras prestar declaración, pero continúa imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. Como parte de las medidas dispuestas por la Justicia, tiene prohibido acercarse a Arizaga a menos de 300 metros, no puede mantener contacto con ella y deberá presentarse cada vez que sea citado por las autoridades judiciales.
Además, los investigadores aún esperan los resultados de distintas medidas de prueba, entre ellas el análisis de los teléfonos celulares secuestrados durante el allanamiento al departamento donde ocurrió el episodio.
