Martes 25 de Agosto del 2026 Mar 25 Ago
Cotizaciones
Dólar Oficial $1530
Dólar Tarjeta $1989
Dólar Blue $1565
Dólar CCL $1598.8
Euro $1688.03
Riesgo País 508
EN VIVO

Falta de trabajo estable y vivienda propia: las razones de la baja natalidad en la Argentina

Un informe reveló que la baja natalidad en Argentina no se explica por la ley de aborto, como sostiene Javier Milei, sino por un entramado de factores económicos y sociales. La falta de recursos, empleo estable y vivienda propia, los verdaderos factores de la baja de nacimientos.  

25 de agosto, 2026 | 11.48

El presidente Javier Milei volvió a cargar contra la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) como principal causa de la baja natalidad y apuntó contra los movimientos feministas al vincular la caída de nacimientos con el aborto. Sin embargo, los datos oficiales y los estudios internacionales muestran que la explicación está profundamente asociada a condiciones económicas, sociales, laborales y culturales. 

La Dirección de Estadísticas e Información de la Salud (DEIS) confirma que la tasa de natalidad desciende desde 2014, siete años antes de la sanción de la IVE. En 2001, el promedio era de 2,1 hijos por mujer; en el censo 2022, cayó a 1,4. El Ministerio de Salud reportó 413.135 nacimientos en 2024, un 47% menos que en 2014, cuando se registraban 777.000.  

En esta línea, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que el fenómeno es global y advirtió que la fecundidad mundial se ubica en mínimos históricos y Argentina no escapa a esa tendencia, y los factores que explican la caída exceden ampliamente la cuestión del aborto.  La Primera Encuesta Nacional de Intenciones Reproductivas, realizada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la agencia de la ONU y Voices!, aportó evidencia contundente: la baja natalidad responde a condiciones económicas, sociales, laborales y culturales. “No se trata de un desinterés por formar familia, sino de una brecha entre lo que se desea y lo que efectivamente puede concretarse”, explicó Mariana Isasi, jefa de oficina de UNFPA Argentina.  

Según el estudio, el deseo de tener hijos sigue vigente y el 57% de las personas de 18 a 45 años aún no alcanzó la cantidad de hijos que desearía tener. El ideal reproductivo se concentra en dos hijos: el 34% lo señala como modelo, y al sumar quienes desean entre uno y tres, se alcanza al 59%.  Sin embargo, las barreras económicas son determinantes ya que el 62% de las personas atribuyen a la falta de recursos, empleo estable y vivienda propia la imposibilidad de concretar sus proyectos familiares.

“Los datos confirman que el deseo de tener hijos e hijas sigue vigente en la sociedad argentina, pero se enfrenta a una brecha entre aquello que se anhela y lo que efectivamente puede concretarse. El costo de la crianza, la inseguridad laboral, la dificultad de acceso a la vivienda y la asimetría en la distribución de las tareas de cuidado operan como barreras materiales que fuerzan a las personas a postergar, limitar o renunciar a sus proyectos familiares”, subrayó Isasi.  

El estudio cuantitativo se realizó entre enero y febrero de 2026, a través de encuestas autoadministradas online a 1.515 personas de 18 a 70 años, aplicando un cuestionario semi-estructurado de aproximadamente 20 minutos de duración.

Las mujeres, las más afectadas: barreras económicas y la brecha de género

En este marco, la encuesta reveló que una de los principales limitantes para concretar los proyectos familiares se vincula más con las condiciones materiales que con la falta de interés en tener hijos/as . Las barreras económicas -limitaciones financieras, inseguridad laboral y falta de acceso a la vivienda- representan el 62% de los motivos por los que las personas tienen menos hijos/as que los deseados.

Además de los factores económicos, emergen factores diferenciales por género. Entre las mujeres ganan peso obstáculos críticos como la dificultad de conciliar la crianza con el trabajo remunerado, la falta de tiempo y energía, y la desigual distribución de las tareas de cuidado. Entre los  varones, en cambio, el principal temor diferencial es que la llegada de un hijo/a afecte negativamente la relación con su pareja. En este sentido, cabe destacar que el bajo involucramiento de la pareja en las tareas del hogar y el cuidado de los hijos/as es mencionado con mayor frecuencia por las mujeres como  motivo por el que tienen menos hijos/as que los que desean.

La desigualdad educativa también incide: el exceso reproductivo alcanza al 32% en personas de 46 a 70 años con menor nivel educativo, frente al 19% del total. Los embarazos no intencionales se disparan entre mujeres sin secundaria completa: 18% en menores de 45 años y casi 60% en mayores de esa edad.  

Otra brecha está vinculada a las tareas de cuidado ya que el 51% de las mujeres encuestadas se autopercibe como principal responsable de adultos mayores, frente al 36% de los varones. En tareas domésticas, limpiar, cocinar y lavar recaen mayoritariamente en mujeres.  “La verdadera crisis de la fecundidad debe leerse como una crisis de autonomía reproductiva”, enfatiza el informe de la UNFPA. 

Falta de seguridad económica: vivienda propia y trabajo estable

Otra revelación del estudio se vincula a la estabilidad que pretenden las personas que aún no tienen hijos/as pero desean tenerlos/as. Las respuestas son variadas, sin embargo una dimensión gana fuerza sobre las otras: la económica. Tener seguridad económica, una vivienda propia y un trabajo estable son los tres aspectos más mencionados. En un segundo plano aparecen los temas vinculados con lo afectivo, la salud y la posibilidad de finalizar los estudios. 

La postergación del proyecto reproductivo vinculada a garantizar una situación de seguridad económica es mayor entre mujeres de 18 a 24 años (51%), que son a su vez las más preocupadas por terminar sus estudios superiores (35%) y estar bien preparadas emocional y psicológicamente (36%). En relación con ello, se registra que el 41% de las personas que hoy tienen hijos/as han tenido que interrumpir sus estudios durante dos o más años por maternidad, paternidad o embarazo. Esta proporción asciende al 49% entre las mujeres, lo que evidencia el impacto diferencial de la reproducción sobre sus trayectorias educativas. Asimismo, alcanza el 48% entre quienes tienen educación básica o no completaron el nivel secundario, sugiriendo que estas interrupciones se concentran con mayor intensidad en los grupos de menor nivel educativo.

Una por una las barreras económicas que frenan la natalidad en Argentina: los verdaderos motivos

  • Costo de la crianza: Según UNFPA, el gasto asociado a la crianza es uno de los principales motivos de postergación o renuncia al proyecto familiar. “El costo de la crianza opera como barrera material”, señaló Mariana Isasi.  

     
  • Inseguridad laboral: El 62% de las personas encuestadas atribuye a la precariedad del empleo y la falta de estabilidad la imposibilidad de concretar sus deseos reproductivos.  

     
  • Acceso a la vivienda: El 95% de los entrevistados considera la vivienda propia un requisito indispensable para una vida plena. La dificultad de acceso se convierte en un freno directo a la decisión de tener hijos.  

     
  • Interrupción educativa: El 41% de quienes tienen hijos/as debió interrumpir sus estudios por maternidad, paternidad o embarazo. Entre las mujeres, la proporción asciende al 49%.  

     
  • Impacto en mujeres jóvenes: El 51% de las mujeres de 18 a 24 años posterga el proyecto reproductivo para garantizar seguridad económica, y el 35% prioriza terminar sus estudios superiores antes de ser madres.  

     
  • Brecha educativa: El exceso reproductivo alcanza al 32% en personas de 46 a 70 años con menor nivel educativo, frente al 19% del total. Los embarazos no intencionales llegan al 60% entre mujeres mayores de 45 sin secundaria completa.  

     
  • Trabajo y cuidados: La dificultad de conciliar crianza y empleo remunerado es señalada como obstáculo crítico por las mujeres. El bajo involucramiento masculino en tareas de cuidado es mencionado por el 18% de ellas, frente al 7% de los varones.  
Las más vistas