La localidad de Vivoratá pertenece al partido de Mar Chiquita, cuya cabecera es Coronel Vidal, y es una opción ideal para una escapada por variados atractivos. Uno de los mayores orgullos de la localidad es la Fiesta Provincial del Costillar, una celebración que se consolidó como un verdadero emblema del lugar y tendrá su edición 2026 del 9 al 11 de enero.
Este evento reúne todos los condimentos de una fiesta tradicionalista, donde la gastronomía ocupa un rol central. Desde las redes oficiales del festival ya publicaron qué artistas musicales tocarán en el evento este año; entre ellos, se destacarán La Kuppe, Santiago Cañete y La Nueva Era.
Los costillares, preparados como ritual colectivo, le dan identidad y sentido a la fiesta, que además se complementa con un escenario mayor en el que se presentan espectáculos musicales de distintos géneros y destacadas compañías folklóricas. Vivoratá también cuenta con sitios cargados de historia que resultan atractivos para quienes disfrutan del turismo cultural.
Grilla completa del Festival Provincial del Costillar
Otros atractivos en Vivoratá
Se destaca la Iglesia de “La Micaela”, un espacio actualmente abandonado, pero envuelto en relatos, enigmas y misterios. Este edificio cumplió la función de única iglesia de la localidad hasta el año 1962, cuando se construyó la parroquia Nuestra Señora del Luján, que pasó a ser el principal templo religioso del pueblo.
Otro punto imperdible es la antigua estación de ferrocarril, que se erige como un símbolo del desarrollo y la vida social de otras épocas. Este sitio histórico resulta especialmente atractivo para los amantes de la historia ferroviaria y del pasado rural bonaerense. En conjunto, Vivoratá combina tradición, identidad y memoria, ofreciendo una postal auténtica del interior de la provincia de Buenos Aires.
Qué significa el nombre Vivoratá
Este pueblo bonaerense toma su nombre del arroyo Vivoratá, que nace en la Sierra del Wudcaun, dentro del Sistema de Tandilia, y desemboca en la laguna de Mar Chiquita. El término Vivoratá proviene de un vocablo indígena que significa “lleno de osamentas”, una denominación que remite a antiguas historias y al pasado del territorio.
