Alsina es una pequeña localidad del norte bonaerense que forma parte del partido de Baradero y está situada a unos 27 kilómetros de la ciudad de Baradero. Dada su atmósfera tranquila, se trata de una opción ideal para aquellos que buscan desconectar de la rutina en la ciudad.
De acuerdo con el Censo Nacional de 2010, la población alcanzaba los 1.488 habitantes, una cifra que marcó un crecimiento significativo en comparación con los 1.184 registrados en 2001. A pesar de este incremento, la localidad ubicada en el norte de la Pronvicia de Buenos Aires conserva un contexto tranquilo y de baja densidad, típica de los pueblos rurales de la provincia.
La historia de Alsina se inicia hacia fines del siglo XIX: en 1886 comenzó a consolidarse como colonia agrícola en tierras pertenecientes a la familia San Martín, ubicadas entre el río Areco y el área donde hoy se encuentra la planta industrial de Atanor. Parte fundamental de su desarrollo estuvo ligada a la donación de aproximadamente 73.000 metros cuadrados realizada por Vicenta San Martín de Alsina y Faustino Alsina, terrenos que fueron destinados al paso del ferrocarril Mitre en su traza Buenos Aires-Rosario.
Un año antes de la fundación formal del poblado, en 1885, se construyó la estación ferroviaria, coincidiendo con el paso de la primera locomotora por la zona. En la actualidad, Alsina es visitada con frecuencia por aficionados a la pesca y mantiene un número reducido de habitantes, cercano a los 2.000. Ese rasgo, junto con su estación histórica, refuerza su carácter de pueblo rural tradicional y su fuerte vínculo con el pasado.
Otro lugar lleno de verde cerca de CABA
A tan solo unos 40 minutos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se encuentra una propuesta sin costo que resulta perfecta para una escapada veraniega. Aunque muchos no lo saben, la provincia de Buenos Aires guarda espacios naturales poco difundidos, ideales para alejarse del ritmo urbano sin viajar grandes distancias.
Uno de esos lugares es el Ecoparque San Fernando, una reserva natural que conserva especies de flora y fauna autóctonas. El predio cuenta con senderos y áreas verdes pensadas para recorrer con calma, disfrutar de caminatas al aire libre y relajarse en un entorno sereno, ideal para quienes buscan contacto con la naturaleza y un descanso lejos del ruido de la ciudad.
