En medio de la crisis económica que generó Javier Milei una histórica textil anunció el cierre de sus dos fábricas dejando a 260 familias en la calle. Apuntan directamente contras las medidas del gobierno nacional.
La emblemática empresa textil Emilio Alal SACIFI, con más de 100 años de historia, cerró definitivamente sus plantas de hilados y telas en Goya, Corrientes, y Villa Ángela, Chaco. La noticia cayó como un balde de agua fría en la región, donde la fábrica era un motor clave del empleo privado.
Los operarios fueron notificados de forma sorpresiva a través de telegramas de despido, poniendo fin a una tradición industrial que atravesó más de un siglo. Desde la compañía aseguraron que agotaron todas las instancias antes de tomar esta "decisión no deseada" y que la crisis actual impidió continuar con las operaciones.
Los motivos del cierre de la textil
Según la empresa, la apertura indiscriminada de importaciones de hilados y prendas, principalmente provenientes de Asia, junto con la entrada masiva de ropa usada, hizo imposible competir en el mercado nacional. Además, señalaron que factores como la caída del poder adquisitivo, los altos costos energéticos, financieros y laborales, la carga impositiva excesiva y un marcado atraso cambiario terminaron de complicar la situación.
MÁS INFO
La planta de Goya, en particular, sufrió un agravamiento debido al deterioro en la cadena de pagos y cobranzas. A pesar de haber invertido recientemente en la producción de telas con mayor valor agregado y estándares exportables, no lograron revertir el escenario financiero adverso que enfrentaban.
Desde la firma destacaron que el cierre de Alal refleja una crisis que atraviesa a la mayoría de las industrias manufactureras en el país, con especial impacto en el sector textil, que vive uno de sus momentos más difíciles. "Esta decisión refleja la profunda crisis que afecta a la industria nacional", indicaron.
MÁS INFO
El impacto social es enorme en Goya, donde la fábrica representaba un pilar fundamental para el empleo privado local. Los directivos expresaron su "comprensión del profundo impacto social y humano" que genera el cierre y agradecieron a los trabajadores que sostuvieron a la empresa durante tantas décadas.
La noticia generó preocupación inmediata en el ámbito político y gremial de Corrientes, que observan con alarma cómo se desmantela el entramado productivo regional sin medidas concretas de protección para la industria nacional.
