Cómo se da la transmisión de un virus

Saber cómo se transmite un virus podría proteger tu salud y bienestar en el futuro próximo. Conocé la ciencia detrás de esto.

27 de julio, 2020 | 13.57

Para saber cómo se transmite un virus es importante conocer su funcionamiento. Muchas veces creemos que para el contagio debe haber una incubación en el cuerpo y una manifestación de sus síntomas.

Tendemos a pensar también que el contagio se da únicamente de una persona a otra. Sin embargo, se ha demostrado que algunos virus sobreviven hasta 24 horas en las superficies. Otros virus no resisten demasiado cuando están fuera del cuerpo.

Con el Coronavirus, aprendimos que su propagación se da de una persona a otra. Aunque el portador puede no presentar síntomas nunca y aun así ser contagioso. Es por ello que las medidas sanitarias necesitan ser tan estrictas. Aprendé más sobre cómo se transmite un virus en esta nota.

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¿Qué es un virus?

 

Un virus es un organismo infeccioso que necesita invadir otras células para reproducirse. Básicamente, entra a las células inhabilitando su ARN o ADN, forzándolas a replicar su propio material genético.

Existen virus que no matan a las células infectadas, solo las alteran para que sus funciones prolonguen la vida del virus infectante. Como resultado, estas células afectan específicamente áreas como el aparato digestivo o respiratorio.

Cuando entra al sistema, nuestro sistema inmune comienza a trabajar para combatir la enfermedad. Los glóbulos blancos pueden reconocer el virus y la zona afectada, atacando la infección para frenar su propagación en el cuerpo.

Una vez que el cuerpo combatió con éxito la enfermedad, se crean anticuerpos que protegen contra la reinfección de ese virus. A esto se le conoce como inmunidad y puede adquirirse a través de ciertas vacunas especializadas para virus y bacterias.

Los mecanismos de contagio y cómo se transmite un  virus pueden cambiar drásticamente entre uno y otro. Por eso, para realizar un tratamiento efectivo se requiere de un estudio exhaustivo de la conducta del virus a combatir.

El SARS COV2, aunque pertenece a un grupo de coronavirus ya conocidos, tiene un comportamiento no estudiado en su totalidad. Su análisis debió ser durante la pandemia que afectó a todo el mundo.

La OMS ha comunicado que no existen suficientes evidencias para considerar que esta cepa se transmita por contacto en superficies. Sin embargo, alientan a la población a desinfectar su hogar y los objetos con los que están en contacto.

 

Métodos de propagación

 

Como lo mencionamos anteriormente, cómo se transmite un virus puede variar entre las distintas cepas. En el caso del COVID-19, se sabe que el contagio se da de una persona a otra, aunque con diversa eficacia.

En algunos países se retomaron actividades de forma anticipada, y fue posible conocer mejor el comportamiento de este virus particular. Uno de los datos más destacados tiene que ver con la exposición prolongada.

Se pudo observar que las áreas donde se permanece más tiempo pueden ser una gran fuente de contagio. Por ello, las congregaciones sociales están limitadas, ya que una reunión prolongada aumenta las probabilidades de contagio.

El COVID-19 demostró ser de muy fácil propagación, lo que ocasionó la pandemia y la cuarentena establecida en el mundo. El contacto prolongado y cercano es el que mayores riesgos de propagación presenta.

Al estudiar cómo se transmite el virus, se descubrió que la propagación entre animales y humanos es realmente baja. La propagación se centra en la interacción humana. La forma más probable de contagio es por las gotículas expulsadas por nariz y boca.

Dichas gotículas pueden viajar entre un metro y un metro y medio cuando tosemos o estornudamos. Esto se reduce cuando utilizamos el codo para cubrirnos. Así, la distancia social cumple la función de evitar que haya un contagio por gotículas.

Cuando una persona entra en contacto con estas gotículas, principalmente a través del rostro, estas pueden ingresar al organismo del individuo. Por ello se recomienda evitar tocarse la cara, para contener la propagación en caso de estar expuesto.

 

Infecciones que ocasionan los virus

Cuando los virus atacan células específicas, se presentan infecciones. Estas dependerán del lugar del cuerpo en donde se encuentran las células afectadas. Los tipos de infecciones más comunes son los siguientes:

  • Digestivas

  • Hepáticas

  • Cutáneas

  • Del sistema nervioso

  • Respiratorias

La infección digestiva más común es la gastroenteritis. Las infecciones del hígado se conocen como hepatitis. En el sistema nervioso la más común es la meningitis, y en segundo lugar las encefalitis. En la piel suelen presentarse como verrugas. 

Finalmente llegamos a las infecciones respiratorias. Estas pueden afectar desde la nariz y la garganta; hasta lo más profundo, como los bronquios. En el caso de la cepa de coronavirus que aqueja al mundo, puede provocar neumonía.

La viruela, el sarampión y la influenza son otras enfermedades que se pueden contraer por un virus. Aunque sus métodos de incubación y propagación son distintos, en el caso de la viruela y el sarampión se puede adquirir inmunidad.

Quizá lo más preocupante para el mundo médico es la mutación de estos virus. Eso permite la reinfección, ya que se tienen anticuerpos para combatir una versión anterior del agente infeccioso.

Algunos virus mutan más rápido que otros, por eso el estudio y desarrollo de nuevas vacunas es esencial. Con la pandemia actual por el Coronavirus, los científicos de todo el mundo se lanzaron a la tarea de encontrar su vacuna.

 

 

¿Qué se recomienda para el tratamiento de los virus?

 

Desgraciadamente no existe un tratamiento específico para las infecciones virales. Lo que se recomienda es atender los síntomas que se manifiestan en cada tipo de infección.

La primera recomendación médica es la hidratación abundante. Esto evitará que el cuerpo pierda nutrientes, sobre todo cuando se presentan síntomas estomacales como la diarrea. Se pueden incluir cítricos para disminuir las náuseas.

Cuando la infección se presenta con vómitos, se puede recetar un antiemético para aliviar estas molestias. Eso también evitará la deshidratación del paciente. Los antihistamínicos son una forma de controlar síntomas cutáneos y respiratorios.

Los antiinflamatorios no esteroideos, como el paracetamol, son una excelente forma de controlar la fiebre. Dependiendo del tipo de infección se puede utilizar un tratamiento tópico para aliviar la irritación.

Para cierto tipo de enfermedades virales se han desarrollado tratamientos conocidos como antivirales. El herpes, el VIH y la hepatitis C pueden favorecerse de estos medicamentos para aliviar los síntomas ocasionados.

También es importante mencionar que algunos virus pueden hacerse resistentes a los antivirales. Entonces, su tratamiento debe ser estrictamente supervisado por un profesional de la salud.

 

¿Por qué no funcionan los antibióticos?

La función de un antibiótico es la de combatir bacterias y hongos que se alojan en el cuerpo. Debido a que los virus y las bacterias funcionan de forma distinta, no pueden llevar el mismo tipo de tratamiento médico.

Cuando se tiene una infección viral, el antibiótico es incapaz de curar la enfermedad y tampoco puede paliar los síntomas. Por el contrario, pueden resultar contraproducentes con la salud del paciente.

El médico puede recetar la toma de un antibiótico cuando se tiene una infección viral. Pero el objetivo es evitar contraer bacterias u hongos. Se puede deber a una depresión en el sistema inmune, lo que deja al cuerpo más expuesto.

Tomar un antibiótico para una infección viral es como cambiar las cañerías, cuando lo que falla es la electricidad. Los tratamientos para bacterias y hongos solo pueden combatir a estos organismos de forma efectiva.

 

En el caso de un virus, su mecanismo es completamente distinto. La cura ante las infecciones virales no se encuentra en los antibióticos, sino en el fortalecimiento del sistema inmunológico.

El tratamiento recomendado para una infección por virus siempre será paliativo. Hasta ahora no existe otra forma para el tratamiento de un virus. Debido a que estos mutan de forma constante, puede resultar más difícil combatirlos.

En cuanto al COVID-19, su forma de actuar es más acelerada y perjudicial cuando se tiene otra enfermedad previa. La diabetes, hipertensión y obesidad son algunas de las causas más comunes de fallecimientos por esta enfermedad.

Todo sobre la propagación y contagio de Coronavirus

El estudio sobre el comportamiento de los virus suele llevar tiempo. Cuando se presenta una nueva cepa, la comunidad científica debe analizar su conducta para buscar un posible tratamiento.

Desde la aparición del COVID-19, se ha observado de cerca su forma de actuar. Sin embargo, como en el caso de todo virus, hace falta tiempo para reunir toda la información necesaria para su tratamiento.

Aún es difícil determinar cómo se transmite un virus de COVID-19 con precisión. No se cuentan con estudios que confirmen su supervivencia en superficies. Esto significa que aún no se sabe si el virus es capaz de vivir fuera de un organismo.

Tampoco se ha podido determinar cuánto tiempo puede subsistir. Es por ello que las recomendaciones sanitarias continúan incentivando la desinfección de objetos y superficies. 

Diferencia del nuevo coronavirus SARS COV2

 

Una de las características más destacadas sobre este nuevo virus, es la presencia de portadores asintomáticos. Esto significa que una gran cantidad de casos dieron positivo a las pruebas, pero no presentaron ningún malestar.

Cuando no aparecen síntomas, es difícil saber si estamos contagiados. Pero igual es posible propagar el virus, aún cuando nuestra salud no parezca afectada. Esa es la razón por la que se propuso el uso de barbijos y tapabocas, para bajar el contagio.

Lo más alarmante de la cepa SARS COV2 es la rápida propagación y las serias complicaciones que tiene en algunos pacientes. Su nombre refiere al Síndrome Respiratorio Agudo Severo, SARS por sus siglas en inglés. 

Su primera aparición ocurrió en 2002, también en China. Esta primera versión del virus tenía un porcentaje muy bajo de pacientes con necesidad de respiración artificial. Sin embargo, el resultado es el mismo: neumonía.

 

El período de incubación puede ser entre 2 y 7 días. Aunque en algunos casos se mostró un tiempo de hasta 15 días. Su porcentaje de letalidad aún es complicado de establecer. En cada país se han mostrado números distintos.

Además, las medidas sanitarias impuestas alrededor del mundo fueron muy distintas. Debido a esto, aún resulta difícil determinar todos los factores, tanto positivos como negativos, de los tratamientos para el SARS COV2.

 

Preguntas más frecuentes

Algunas de las preguntas más frecuentes para comprender cómo se transmite un virus de COVID-19 son:

 
  • ¿Cuáles son los síntomas del Coronavirus? Similares a los de un resfriado, aunque incluyen fiebre alta, dificultades para respirar, tos y dolor en todo el cuerpo. También pueden sentirse escalofríos, cefaleas y anosmia (pérdida del olfato). Algunos pacientes no presentan síntomas, otros pueden presentar sólo algunos. En los pacientes más graves, se puede desarrollar una neumonía que requiere ventilación artificial.

  • ¿Quiénes pueden contagiarse? Cualquier persona puede contraer el virus. Las personas más vulnerables a tener complicaciones son adultos mayores y pacientes con enfermedades previas. 

  • ¿Por qué usar barbijo o tapabocas? Debido a que no siempre se presentan síntomas, los tapabocas y barbijos son formas de evitar la propagación inconsciente. Además permite reducir las posibilidades de contagiarse.

  • ¿Cómo puedo protegerme a mí y a mi familia? Las medidas más eficientes son evitar congregaciones de gente, mantener la distancia social y reducir las salidas innecesarias. Además de usar tapabocas o barbijo para proteger a otros. La desinfección de superficies, alimentos y objetos también está recomendada. El lavado de manos con jabón ha resultado efectivo, porque ayuda a disolver las grasas que recubren al virus.

 

Conclusión

 

Los virus son organismos infecciosos que atacan células del cuerpo, tomando control de su funcionamiento. Esto provoca infecciones virales que afectan órganos, aparatos y sistemas, causando diversos síntomas y estragos en la salud.

Hasta el momento no se cuenta con un tratamiento específico para los virus. Sobre todo con el SARS COV2, no hay fármacos definitivos para eliminar la infección. La única alternativa es aliviar los síntomas para evitar su progreso.

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