Una nueva obra en la Autopista Dellepiane mejorará sustancialmente el tránsito porteño, después de que se habilite una colectora sur y una salida hacia la avenida Riestra. Esta apertura apunta a ordenar la circulación en una zona que durante muchos años mantuvo interrupciones y dificultades para conectar el tránsito a nivel local.
El nuevo sector habilitado cuenta con dos carriles y se extiende entre las calles Guaminí y José Ignacio Rucci, en Villa Lugano. Además de permitir una circulación más fluida hacia el centro, incorpora una nueva parada de colectivos.
La obra busca separar de manera más clara el tránsito local de aquellos vehículos que utilizan la autopista para realizar trayectos de mediana distancia. De esta manera, el proyecto pretende reducir los puntos de conflicto y mejorar las condiciones de seguridad para los conductores y usuarios del transporte público.
Una obra para terminar con los cuellos de botella de las colectoras
Uno de los principales problemas que busca resolver la obra es la interrupción que tenían las calles laterales de la Dellepiane antes de llegar a la avenida General Paz. Esa situación obligaba a los conductores a tomar desvíos y generaba congestión.
Con la apertura de la colectora sur, se completará el sistema de circulación lateral previsto para la autopista. La colectora norte ya se encuentra habilitada, con dos carriles entre Timoteo Gordillo y la avenida Piedrabuena, en sentido hacia la General Paz.
La renovación de Dellepiane es parte de un proyecto más amplio que busca convertirla en la primera “autopista parque” de la Ciudad de Buenos Aires.
MÁS INFO
Parque lineal, nuevas pasarelas y calzada para colectivos
La transformación no se limita a las nuevas colectoras porque también contempla la construcción de un parque lineal de cuatro kilómetros, con espacios deportivos, juegos, caminos, bicisendas y sectores destinados para la actividad física.
También se proyecta una calzada exclusiva para colectivos entre Piedra Buena y el enlace con el Metrobús de la Autopista 25 de Mayo. Tendrá doble sentido de circulación, seis paradores centrales y estará separado del tránsito general por hormigón.
A esto se suman nuevas pasarelas peatonales, diseñadas para permitir cruces seguros sobre la autopista y facilitar el acceso a próximos paradores. Las estructuras tendrán rampas para garantizar la accesibilidad.
Las obras incluyen además mejoras hidráulicas destinadas a reducir el riesgo de anegamientos en la cuenca Cildáñez. El proyecto contempla nuevos conductos y sumideros para favorecer el escurrimiento durante lluvias intensas.
