Cómo sigue el caso de la abogada retenida en Brasil por racismo: el pedido al consulado argentino

La mujer le hizo gestos racistas a los mozos de un bar y el momento quedó registrado en las cámaras de seguridad. 

19 de enero, 2026 | 12.28

Agostina Páez, la abogada e influencer de Santiago del Estero que permanece retenida en Brasil tras un episodio denunciado como racista será recibida el martes en el consulado argentino. Lo confirmó su abogado, Sebastián Robles.

Las cámaras de seguridad de un bar de Ipanema, en Río de Janeiro, registraron el momento en que la abogada argentina le hizo gestos ofensivos y racistas al personal que atendía el lugar. 

 

Cómo sigue la causa

Según explicó el abogado de la argentina retenida en Brasil por racismo, Páez deberá presentarse el martes a las 10 de la mañana en la sede consular. “Ahí va a tener una charla para defensa técnica en Brasil. Estamos en comunicación con defensas privadas, pero esperamos hablar con alguien del consulado”, explicó Robles, quien representa a la joven en el Tribunal de Justicia de Río de Janeiro.

El abogado dijo que las medidas adoptadas hasta el momento son severas y adelantó que buscará que Páez pueda declarar ante el juzgado en las próximas horas para solicitar una morigeración de las restricciones. “La idea es que ella pueda regresar a la Argentina y continuar el proceso de manera virtual. Tiene arraigo en el país, una profesión y su documento de identidad argentino”, argumentó.

El martes se prevé además la colocación de una tobillera electrónica, que estaría vinculada a la falta de pasaporte, que le fue retenido por orden judicial. Mientras tanto, la abogada continúa alojada en el departamento que había alquilado junto a sus amigas para pasar las vacaciones. Tiene prohibido salir de Brasil.

Los hechos

El 14 de enero, durante una salida nocturna en la zona sur de Río de Janeiro, Páez y sus amigas se pelearon con los mozos, quienes las increparon por un presunto consumo impago. La abogada aseguró que todos los gastos habían sido abonados y que contaba con los comprobantes correspondientes.

La situación se tensó, según su relato, cuando los mozos reclamaron lo que consideraban un cobro indebido. Al abandonar el lugar, Páez sostuvo que los empleados las siguieron y les realizaron gestos obscenos, lo que derivó en su repudiable reacción.

El momento, que quedó registrado en las cámaras de seguridad, fue interpretado como racista por el presunto uso de la palabra “mono”, que tiene una fuerte carga discriminatoria en Brasil. El personal del bar radicó la denuncia y el caso quedó en manos de la 11ª Delegación Policial de Rocinha, que solicitó medidas cautelares para garantizar el avance de la investigación.

Tras los hechos, la abogada reconoció el impacto personal de la situación y expresó arrepentimiento por su reacción. Además afirmó que no quiso dirigir los gestos al personal del bar y que está encerrada porque recibió amenazas.