El gobierno de Javier Milei desplegó un operativo de control migratorio en el partido bonaerense de La Matanza que, según el propio encuadre oficialista, intenta replicar el modelo que impulsa el presidente norteamericano Donald Trump en Estados Unidos a través del ICE. El procedimiento fue realizado por el Ministerio de Seguridad con participación de la Dirección Nacional de Migraciones y la Policía Federal Argentina (PFA), en el marco del endurecimiento de la política migratoria y de seguridad.
Según informó oficialmente la cartera en redes sociales, durante el procedimiento fueron controlados 385 ciudadanos extranjeros, de los cuales 16 fueron detectados en situación migratoria irregular. Desde el Ministerio indicaron que esas personas deberán regularizar su situación o en caso contrario, serán “expulsadas del país”.
El operativo se enmarca en una estrategia de mayor endurecimiento de los controles migratorios que promueve la administración mileísta. “Controles firmes y reglas claras: sin documentos, no hay permanencia”, señalaron desde Seguridad, al justificar el despliegue en uno de los distritos más poblados del conurbano bonaerense.
MÁS INFO
La intervención en La Matanza se suma a una serie de acciones similares anunciadas por el Gobierno nacional, que plantea el control de la migración como parte central de su política de seguridad, en línea con un enfoque que despertó críticas de sectores opositores y organismos de derechos humanos.
Milei tiene todo listo para su ICE argentino
Tras las disputas internas dentro del oficialismo por el diseño institucional y el reparto de cargos, el Gobierno avanza en la creación de la Agencia de Seguridad Migratoria. Aunque el decreto aún requiere retoques finales, el ex intendente de Tres de Febrero Diego Valenzuela aparece como el nombre definido para conducir el nuevo organismo encargado del control migratorio.
Si bien su radio de acción estaría concentrado en los pasos fronterizos, en distintos sectores ya comparan la iniciativa con una suerte de “ICE argentino”.
De acuerdo a fuentes con conocimiento del armado consultadas por El Destape, la futura agencia tendrá como función central reforzar el control en fronteras y regular los flujos migratorios. Entre sus objetivos se menciona la lucha contra el crimen organizado y la decisión de “intensificar” las deportaciones de extranjeros que cometan delitos.
En ese sentido, el modelo que algunos señalan como referencia es el del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), que se encarga de hacer cumplir las leyes migratorias y actúa “en, dentro y más allá de las fronteras”, según su propia definición institucional.
“Está en los últimos ajustes técnicos”, señalaron las mismas fuentes al referirse a la inminente publicación del decreto que pondrá en marcha la agencia. Una de las dudas principales gira en torno a su estructura operativa y a la eventual creación de una fuerza propia, una decisión que podría modificar el rol que hoy cumplen en la materia la Gendarmería, la Prefectura Naval y otras fuerzas federales.
