Celular de Nieto: una nota del secretario de Macri sugiere contactos con una jueza del caso AMIA

Darío Nieto agendó “llamar” a “Cozzi”. Y añadió: “Mujer es la jueza de la amia, xq no lo cerró?” (sic). Todo indica que la referencia es el entonces funcionario del ministerio de Justicia Eugenio Cozzi y su pareja, la jueza Karina Perilli, integrante del tribunal que juzgó el encubrimiento del atentado a la AMIA. El mensaje se creó un mes y medio antes de la sentencia. El interés del macrismo con el caso y los vínculos con Garavano.

25 de abril, 2021 | 00.05

El secretario privado de Mauricio Macri, Darío Nieto, escribió en su celular una sugestiva nota con referencias a una “jueza de la AMIA”. Todo parece indicar que se trata de una integrante del tribunal que juzgó el encubrimiento del atentado a la mutual judía, un caso en el que el macrismo se mostró muy interesado. El archivo se creó en el teléfono de Nieto el 12 de enero de 2019, un mes y medio antes de que se conociera la sentencia de ese juicio en el que fueron condenados con una pena muy baja, entre otros, los fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia, a los que el gobierno de Macri intentó salvar vía el entonces ministro de Justicia, Germán Garavano

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El sábado 12 de enero de 2019, Nieto anotó “Llamar lunes” a “Cozzi - mujer es la jueza de la amia, xq no lo cerró?” (sic). Este mensaje fue borrado por el secretario privado de Macri pero logró recuperarse en el análisis del celular que se hizo en la causa de espionaje ilegal que se inició en Lomas de Zamora y pasó ahora a los tribunales de Comodoro Py.

Todo parece indicar que la referencia es a Eugenio Cozzi, entonces miembro del ministerio de Justicia, y su pareja, la jueza Karina Perilli, quien integró el tribunal que juzgó el encubrimiento del atentado a la mutual judía. 

El abogado Eugenio Cozzi fue asesor del entonces ministro Garavano y tuvo distintos cargos en áreas dependientes de esa cartera: fue director de la Dirección del Registro Nacional de Sociedades de la IGJ entre el 28 de junio de 2017 y el 3 de julio de 2018; y de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMAC) entre el 4 de julio de 2018 y fines de enero del 2020. 

Cozzi es un conocedor de la justicia porteña: integró el Consejo de la Magistratura de la Ciudad y fue presidente Colegio Público de Abogados de la Capital Federal (2010-2012). 

Según publicó el portal chequeado.com en enero de 2019, Cozzi les afirmó que “comenzó a trabajar en 2011 como asesor de Germán Garavano” cuando aquel estaba “a cargo del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad”. Así se señala en el artículo que trazó un perfil de este letrado relacionado al macrismo, titulado “Eugenio Cozzi: el abogado a cargo del control de armas que defiende la tenencia”.

En la misma nota se indica que  “está casado con la jueza del Tribunal Oral en lo Penal Económico N°3 porteño, Karina Perilli”. Perilli, al momento de la nota de Nieto, integraba junto a Jorge Gorini y Néstor Costabel el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 que juzgó el encubrimiento  de la voladura de la AMIA.

Perilli es miembro del espacio Compromiso Judicial, la lista interna de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional (AMFJN) que más se vinculó al PRO durante el macrismo. Según la página de Compromiso Judicial, la jueza es “Presidente de la Comisión De Relaciones Institucionales” de ese espacio. En esa misma lista participa otro de los jueces del tribunal del juicio de encubrimiento: Jorge Gorini. De hecho, ambos compartieron lista como candidatos a vocales en las elecciones del 27 de noviembre de 2014 para integrar el consejo directivo de la AMFJN.

¿Qué debía hablar Nieto, el secretario privado de Macri, con Cozzi? Por el momento es una incógnita. Pero las vinculaciones que realizó el propio Nieto con una jueza del caso AMIA en sus anotaciones y la mención “por qué no lo cerró”, no hacen más que generar suspicacias dado el interés del macrismo en esa causa y su injerencia en el Poder Judicial.

El 28 de febrero de 2019, el TOF 2 –con Perilli como subrogante- emitió la sentencia del caso de encubrimiento del atentado a la AMIA.  Fue un mes y medio después de la anotación de Nieto. Dos semanas antes, a mediados de febrero, había dado sus últimas palabras el exfiscal José Barbaccia, imputado por el presunto desvío de la investigación hacia una pista falsa.

Por unanimidad, el tribunal condenó con penas bajas a ocho acusados en el juicio oral y absolvió a otros cinco, entre los que se destacan el expresidente Carlos Menem, el expolicía Jorge “Fino” Palacios –íntimamente relacionado a Macri y quien falleció luego del fallo- y el extitular de la DAIA, Rubén Beraja.

Los condenados fueron el extitular de la SIDE menemista Hugo Anzorreguy (4 años y seis meses de prisión), el exjuez Juan José Galeano (6 años de prisión), Carlos Telleldín (3 años y seis meses de prisión), Ana Boragni (2 años de prisión de ejecución condicional), Juan Carlos Anchezar (3 años de prisión), Carlos Castañeda (3 años también) y los exfiscales Barbaccia y Eamon Mullen (ambos con 2 años de prisión de ejecución condicional). A estos dos últimos, fundamentalmente, el macrismo buscó beneficiar a cualquier precio y por distintas vías, lo que derivó en un fuerte cruce entre Garavano y la cofundadora de Cambiemos, Elisa Carrió. 

Fuentes con acceso al expediente afirmaron a El Destape: “El TOF 2, con todas las presiones del gobierno, era un tribunal que podría haber estado dispuesto a absolver arbitrariamente a los dos exfiscales acusados y pudo haber modificado en parte esa decisión a partir del escándalo que se armó con la querella del Ministerio de Justicia y las víctimas”.

No faltan quienes sostienen que Garavano se impuso a Carrió en la pulseada interna del gobierno macrista porque Mullen y Barbaccia solo recibieron penas de ejecución condicional. 

La agrupación Memoria Activa, que reúne a familiares y amigos de las víctimas del atentado contra la AMIA, apeló el fallo en agosto de 2019 y pidió condenas y penas más altas para todos los acusados. Lo mismo hizo otra agrupación de familiares, 18J, y los policías representados por el abogado José Ubeira. 

El caso está desde entonces en la sala II de la Cámara Federal de Casación Penal, que aún no se expidió. 

Dos datos más revelan que el macrismo estuvo dispuesto a jugar a fondo en este caso: el Ministerio de Justicia encabezado por Garavano –que ya había hecho lo imposible para no complicar la situación judicial de Mullen y Barbaccia- no presentó apelación. Y el fiscal ante la Casación, Raúl Pleé, bajó la que habían realizado los fiscales de juicio. Esta actitud no debiera sorprender. Los vínculos de Pleé con el macrismo son cada vez más explícitos. Tal como reveló este medio en la investigación Operación Olivos, este fiscal relacionado al mundo Boca estuvo en la Quinta de Olivos reunido con Macri y el jefe de la AFI Gustavo Arribas el 23 de marzo de 2018 cuando su nombre sonaba para ocupar la Procuración General de la Nación.

La causa AMIA II y el interés del macrismo

El gobierno de Mauricio Macri tenía un claro interés en el caso AMIA y presionó para lograr una sentencia acorde a sus intereses, lo que quedó expuesto públicamente. Los actores que intervinieron estaban en lo más alto del Poder Ejecutivo nacional. Algo que parece sumar un nuevo elemento con la nota del celular de Nieto, donde se hace referencia a una de las juezas del juicio.

Tal como publicó El Cohete a La Luna el 17 de mayo del 2020, la entonces vicepresidenta de la Nación Gabriela Michetti exigió que la Unidad Especial AMIA, dirigida entre 2016 y 2018 por el exsenador radical Mario Cimadevilla, protegiera a Barbaccia en el juicio por encubrimiento del atentado a la AMIA. El reclamo quedó grabado: “Escuchame una cosa, estoy acá enterándome de que fue muy mal la indagatoria de José (Barbaccia), y que el tema pasó por vos pero que no estás actuando como nos dijiste. ¿Me podés explicar?”, le recriminó Michetti. 

Cimadevilla expuso por esta situación en la Comisión de Justicia del Senado, diez días después de la publicación de la nota: “No había ningún interés en aportar a la investigación del atentado y sí un interés muy marcado en que algunos responsables del encubrimiento fueran absueltos", dijo el extitular Unidad Especial AMIA respecto al accionar de Garavano.

“No había que tener un criterio activo, no había que preguntar algunas cosas y había algunos testigos a los que no había que interrogar”, agregó Cimadevilla en el Congreso. Luego relató que eso provocó la renuncia a la querella de la doctora Mariana Stilman, del entorno de Carrió. Eso sucedió a fines de marzo de 2017, cuando Stilman ya dirigió críticas a Garavano. Pero el quiebre definitivo hacia el interior de Cambiemos ocurrió en febrero de 2018: entonces la cofundadora de Cambiemos denunció a Garavano en un comunicado oficial de la Coalición Cívica y anunció que Stilman renunciaba a la Unidad AMIA. Meses más tarde pediría formalmente el juicio político del ministro por su accionar en este debate oral.

La denuncia de Carrió y de Cimadevilla contra Garavano en los primeros meses de 2018 expuso públicamente  que la cartera de Justicia intervino para que no se acuse a Mullen y Barbaccia. De hecho, al inicio de aquel año judicial, el gobierno macrista cambió repentinamente a los abogados que representaban al ministerio en las audiencias. El resultado fue el esperable: los nuevos letrados –uno de ellos vinculado a Daniel “Tano” Angelici- pidieron que Mullen y Barbaccia sean absueltos. “El alegato del escándalo”, lo sintetizó Memoria Actica en el relato de la audiencia Nº 122, que hizo el 15 de febrero de 2018.

En su exposición ante el Senado del año pasado, Cimadevilla precisó que "en los alegatos los (nuevos) abogados puestos por Garavano piden la absolución de tres de los acusados por encubrimiento". Esos tres acusados eran Mullen, Barbaccia y el "Fino" Palacios, exjefe de la policía Metropolitana durante el gobierno porteño de Macri. Por estos hechos, el exsenador denunció penalmente al entonces ministro de Justicia, en marzo de 2018. 

La nota del secretario privado de Macri con referencias a Cozzi y una jueza del caso AMIA, un mes y medio antes de la sentencia polémica, genera más suspicacias en torno a la resolución del juicio por el encubrimiento del atentado a la mutual judía.

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