La unidad del Frente de Todos suma voces pero la tensión permanece

Los intendentes del PJ se quieren reunir con Alberto Fernández y con Cristina Kirchner por separado y tratarán de juntarlos para que limen sus diferencias. Desde Entre Ríos, Fernández pidió "terminar con las divisiones" y pidió a la gente un aplauso para su vice. La Cámpora marcha por el 24 de marzo con consignas contra el FMI.

24 de marzo, 2022 | 00.05

Desde distintos sectores del Frente de Todos insistieron en la necesidad de mantener la unidad, algo que de a poco va tomando forma de clamor. Los intendentes peronistas de la Primera y la Tercera Sección Electoral -donde está ubicado el núcleo del voto peronista, pero también la concentración de mayores demandas sociales- se autoconvocaron el lunes para llamar a la unión y dejaron trascender que pedirán reuniones con Alberto Fernández y Cristina Kirchner para instarlos a superar las diferencias. "Es la hora de terminar con las divisiones", coincidió el presidente Alberto Fernández al encabezar un acto en Paraná, en el que pidió a la gente "un aplauso" para Cristina en reconocimiento a su política educativa. 

También es cierto que la conmemoración del 24 de marzo funcionará como examen para la continuidad del Frente de Todos, tal como se lo conoce. La Cámpora convocó a su militancia a una gran marcha que cruzará la ciudad desde la Ex Esma hasta Plaza de Mayo con un cantito alusivo a lo sucedido días atrás en el Congreso: "Dale Macri hacete cargo de toda la deuda del FMI", cierra el video subido a las redes. Se especulaba también con otro video -no una carta- de la vicepresidenta, que probablemente incluyera alguna reflexión política. "Bancamos con la gente adentro para que este pueblo vuelva a ser feliz", dice otra estrofa del video camporista.

Desde el kirchnerismo insistían que estaban abiertos a una convocatoria presidencial que sirviera para relanzar al Gobierno, pero con medidas fuertes para contener los precios. "Enderezar el barco", según la descripción que popularizó por las últimas horas la senadora Juliana Di Tullio, que actuó como vocera del sector. La cabeza del ministro de Economía, Martín Guzmán, apuntado por su manera de llevar adelante la negociación por la deuda, no era negociable, según entendían en el entorno de Fernández. "Si cede a Martín, cede todo", graficaba un ministro cercano. 

Un aplauso para Cristina

Luego de la entrevista con El Destape Radio y las repercusiones que generó -por un lado, por su repetida convocatoria a la unidad, pero también por la aclaración acerca de que la presidencia no es un órgano colegiado-, Alberto Fernández viajó a Entre Ríos. "Ya discutimos mucho, ya nos diferenciamos mucho y ya nos peleamos mucho, la verdad, es que tanta pelea no le hace más fácil la vida a la gente", sostuvo en la inauguración de la escuela técnica número 100. "Es la hora de que, después de tanto dolor y tanta angustia, de tantas pérdidas como nos dejó la pandemia, es hora de que estemos más unidos que nunca", propuso. 

Pero más significativo -y menos general- resultó el momento que pidió un aplauso para Cristina Kirchner por su decisión de "darle impulso a la educación y mejorar la calidad educativa" durante su gestión. No es algo que el Presidente haga habitualmente en sus mensajes y se interpretó como nuevo gesto de acercamiento.

El canciller Santiago Cafiero, el ministro más cercano políticamente al Presidente, que el domingo sacando una nota instando a la unidad del Frente, recibió en su despacho a la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti, referente de La Cámpora en la Cámara alta. La excusa fue que ella integra el grupo parlamentario de amistad con Chile, pero el objetivo real fue la foto de Cafiero con una de las legisladores que la semana pasada votó en contra del acuerdo con el FMI.

El reencuentro

La voluntad, parecería, está. La dificultad está en el cómo se mantiene la unidad y se  gestiona la continuidad del Frente de Todos, dadas las evidentes diferencias y la posibilidad, cada vez más presente, de que el kirchnerismo arme una opción propia para las PASO 2023. Los intendentes del GBA se convocaron el lunes a la noche en La Matanza, en buena medida, alarmados por la tensión interna. Emitieron un documento, otro más de los que circularon por estos días, pero lo importante fue la decisión de apuntalar fuerte la maltrecha unidad, aunque sea como forma de supervivencia. En varios de esos distritos padecieron un mal resultado en las últimas elecciones, que podría repetirse en caso de que persistan las diferencias públicas y la falta de respuesta a los problemas que de verdad precupan a la gente, como la inflación y la inseguridad.

or eso, consensuaron pedir reuniones por separado con el Presidente, la vicepresidenta y con el gobernador Axel Kicillof, para expresarles su punto de vista. Además, van a buscar gestionar ellos un encuentro entre Alberto y Cristina. "Queremos fortalecer al presidente, queremos fortalecer al gobernador, queremos fortalecer a la vicepresidenta", sostuvo el intendente de Ituzaingó, Alberto Descalzo, en El Destape Radio.

Pueden ser uno de los vasos comunicantes entre el binomio presidencial. También hay gestiones individuales de quienes buscan acercar a las partes. El diputado Eduardo Valdés -un "frentetodista" convencido y amigo personal tanto de Alberto como de Cristina- envía mensajes diarios para reunirlos. A la vicepresidenta le remitió una nota que escribió para Télam con un título que cita al papa Francisco: "la unidad es superior al conflicto". Cierra con una frase del Pontifice, a quien Cristina admira, sobre las virtudes de la unidad. "Es una comunión en las diferencias, que sólo pueden facilitar esas grandes personas que se animan a ir más allá de la superficie conflictiva y miran a los demás en su dignidad más profunda”, definió Francisco. "No te cansás nunca vos", le respondió la vice por Telegram. 

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