La AFI macrista contrató a una agente que trabajó para Etchecolatz en dictadura y espió a organismos de DDHH

Se trata de una espía que revistó desde 1977 en la Dirección General de Investigaciones de la Policía Bonaerense, entonces a cargo del genocida Miguel Etchecolatz. La contrató el macrismo en diciembre de 2016. Fue jefa de la base Morón. 

20 de diciembre, 2020 | 00.05

La AFI macrista contrató a una agente que estuvo bajo órdenes del genocida Miguel Etchecolatz durante la última cívico-dictadura. Se trata de una policía bonaerense que fue contratada por la agencia el 16 de diciembre de 2016. Durante la gestión de Gustavo Arribas y Sivlia Majdalani la espía revistó como jefa de la base de Haedo-Morón, en el marco del “Proyecto AMBA”. El pasado martes fue procesada junto a la cúpula de la exSIDE por tareas de espionaje ilegal en la provincia de Buenos Aires. Entre las víctimas figuran organizaciones de Derechos Humanos.

Según se desprende del procesamiento que dictó el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, esta agente cuyo nombre se preservará (la llamaremos A.N) durante la gestión macrista estuvo “a cargo de la base Morón” en la AFI.  De acuerdo a su trayectoria, se "formó" en la Policía Bonaerense. “Ingresó a la Policía de la Provincia de Buenos Aires en 1977”, indicó el juez. “Su primer destino fue la Dirección General de Investigaciones, entonces a cargo de Miguel Osvaldo Etchecolatz. De esta Dirección dependían las Brigadas de Investigaciones, la mayoría de las cuales funcionaron como Centros Clandestinos de Detención durante la última dictadura cívico–militar”, agregó el magistrado. Y señaló: “También dependía de esa Dirección el Comando de Operaciones Tácticas (COT), que tuvo un rol importante en las acciones del terrorismo estatal”.

Ramos Padilla sabe de lo que habla. Antes de ejercer la magistratura fue abogado de una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, María Isabel Chorobik de Mariani, más conocida como “Chicha” Mariani.

De acuerdo a la reconstrucción del recorrido de esta agente que hizo el juzgado, “prácticamente todos sus destinos fueron en el AMBA. Algunos fueron coincidentes con el área de su jurisdicción en la AFI, tal como la Dirección de Narcotráfico Morón– Matanza en 1994 y la Jefatura Departamental de Morón en 2006. Se retiró en 2007 como Comisario Inspector”. En la base que la AFI macrista levantó en Morón, esta agente tuvo 10 espías a su cargo.

Desde allí se hizo todo tipo de espionaje político. Por eso, tras indagarla el 14 de octubre pasado, Ramos Padilla concluyó: “Se advierte que, de forma sistemática, como actividad ‘de rutina’, la Base Haedo recababa información vinculada a las actividades políticas que realizaban diferentes referentes nacionales del partido que representaba la principal oposición al gobierno de ese momento”. Incluso infiltraron dos actos de campaña de 2017 de la entonces candidata a Senadora Nacional por la provincia de Buenos Aires y actual vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner. 

“Son numerosos los documentos elaborados en los que se refleja la cobertura de inteligencia realizada por los agentes de esa base de los sucesos políticos más relevantes en términos electorales, tales como las alianzas o acuerdos dentro de cada partido político de cara a la elección de medio término” de 2017, escribió el juez.

En ese sentido, se hacía inteligencia ilegal en los partidos con mayor peso electoral de esa zona y que respondían al kirchnerismo como Hurlingham, Ituzaingó, Merlo y Moreno. En Morón, donde tenía sede la base, también. Ese partido fue gestionado entre diciembre de 2015 y diciembre de 2019 por Ramiro Tagliaferro, de Cambiemos, expareja de la entonces gobernadora María Eugenia Vidal

A su vez, desde la base AFI de Morón se practicó espionaje a comedores y merenderos, que A.N intentó defender en su descargo: “Para justificar las actividades de inteligencia prohibidas relacionadas con los comedores comunitarios y otras organizaciones sociales, señaló que: ‘La información recabada en torno a organizaciones sociales, tuvo origen en expresas directivas que me fueron encomendadas respecto al desvío de alimentos que el estado provincial destinaba a abastecer las necesidades alimentarias de la población en vulnerabilidad’”. Ramos Padilla retrucó: “Aun cuando no está de ningún modo probada la magnitud de la hipótesis delictual expuesta por A.N, la realización de inteligencia criminal de este tipo no estaba permitida a la AFI. También es claro que la supuesta malversación de alimentos no justifica la actividad ilegal desarrollada y que se constituyó en un mero ‘pretexto’ para habilitar a realizar inteligencia generalizada respecto de todas las organizaciones sociales”.

E juez, añadió: “Recordemos que fue la base que dirigía A.N en la que, entre otras tantas actividades de inteligencia ilegal, se verificó que un agente ofreció un lugar para realizar una reunión de una agrupación con un sistema de video filmación para registrar el encuentro y que son estas acciones –entre otras– las que pretende justificar ahora la imputada”.

Desde la base de Morón también se envió a un espía “a cubrir” una charla pública sobre la persecución de la dirigente Milagro Sala en la que fueron oradores el periodista Horacio Verbitsky y la entonces abogada defensora de Milagro Sala, actual Ministra de Géneros, Mujeres y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta. Ocurrió el 13 de septiembre de 2016 en el Centro Cultural “Bartolina” vinculado al partido político opositor Nuevo Encuentro, ubicado en Morón. “Bajo ningún concepto puede considerarse a este evento político–cultural como una situación que pueda poner en peligro la defensa nacional o la seguridad interior siquiera remotamente. Esta afirmación se torna evidente, así como el objetivo netamente político e ilegal de esta acción de inteligencia”, afirmó Ramos Padilla.

Desde la base que lideró una agente que actuó como policía durante la última dictadura también se produjeron tareas de inteligencia ilegal sobre organizaciones de DD.HH. No obstante, no fue algo exclusivo de esta dependencia de la AFI. La situación se repitió en diversos destinos durante la gestión de Gustavo Arribas en la agencia.

Espionaje a organismos de DD.HH.

Según se desprende de  la resolución de Ramos Padilla, la AFI macrista espió a organizaciones políticas, sindicales, sociales y también de Derechos Humanos.

En el informe semanal del 19 de septiembre de 2017 producido por la base de Morón que condujo la agente A.N se recopiló información sobre un “encuentro cultural por Santiago Maldonado organizado por distintos grupos de izquierda” en Hurlingham. También se mencionó que “en Morón, H.I.J.O.S. Zona Oeste organiza marcha por Santiago Maldonado y Julio López, convocando a concentrar en Plaza San Martin de Morón para luego marchar hacia CABA”.

La referencia a HIJOS se repite en distintos informes. Como por ejemplo, en la base de Bahía Blanca. A raíz de esto, HIJOS Bahía Blanca emitió un comunicado: "Fuimos notificadxs  que nuestra Agrupación H.I.J.O.S. Bahía Blanca fue blanco de espionaje ilegal junto a otras organizaciones y diferentes referentes políticos y sociales, por parte de la delegación Bahía Blanca de la Agencia Federal de Inteligencia, AFI", comenzó el documento. Y se adelantó que se acudirá a tribunales: "Creemos que se trata de una práctica, que además de ilegal, es sumamente grave y peligrosa, con antecedentes nefastos para nuestro país, la cual no debemos naturalizar y tampoco apostaremos solamente al  repudio, sino que acudiremos a la justicia, como damnificadoxs  directxs de este atropello a nuestras libertades, la democracia y el Estado de Derecho por parte de quienes se llenaban la boca pregonando falsamente  institucionalidad y republicanismo".

Desde la dependencia bahiense también hubo "trabajos" sobre la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Universidad Nacional del Sur.

Otros organismos de DD.HH que figuran como víctimas del espionaje ilegal de la AFI macrista son la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) y la APDH. Por ejemplo, en la base de La Matanza “se consignan datos personales, laborales y familiares de Luis Esteban Cicalese, docente y coordinador de la organización APDH”.

A esto se suma que uno de los objetivos de la AFI cambiemita fue “el seguimiento de todas las actividades desarrolladas en torno al reclamo por el esclarecimiento de la muerte de Santiago Maldonado. En los informes de inteligencia expresamente se analizó e interpretó la posible repercusión en las elecciones legislativas y el impacto negativo en la imagen pública de ciertos referentes políticos del gobierno de turno como Mauricio Macri y Patricia Bullrich”, indicó Ramos Padilla.

Las bases AMBA

De acuerdo al juez federal de Dolores, las nueve bases AMBA que desplegó la AFI macrista en territorio bonaerense fueron para hacer espionaje ilegal: “Si bien en las resoluciones de creación de esas Delegaciones Provinciales, en el discurso público y también conforme han manifestado algunos de los imputados, éstas se crearon para investigar delitos federales complejos como el narcotráfico o la trata de personas, se corroboró en la investigación que estas bases de inteligencia se dedicaron a realizar, de manera prácticamente exclusiva, espionaje político en la provincia de Buenos Aires a agrupaciones partidarias, sociales, sindicales y comunitarias que se observaban contrarias a los intereses políticos de la gestión gubernamental de turno”.

Ramos Padilla señaló, por ejemplo, que “durante todo el año 2017, las delegaciones AMBA recopilaron, produjeron, analizaron y distribuyeron información de tipo político vinculada con las elecciones de medio término que se desarrollaban en la provincia de Buenos Aires”. 

Las nueve bases se distribuyeron en Quilmes, Haedo-Morón, Pilar, La Matanza, San Martín y Ezeiza. A ellas se sumaron las tres sedes históricas de la exSIDE en Buenos Aires: La Plata, Bahía Blanca y Mar del Plata.

Según la resolución judicial que se conoció este miércoles, el jefe del Proyecto AMBA, Pablo Pinamonti, señaló “que efectuaba reportes diarios de la información de inteligencia producida por las nueve delegaciones provinciales directamente a la Subdirección de la AFI, a cargo de Silvia Majdalani”. De acuerdo al juez, “en la mayoría de los 135 partidos de la provincia, en mayor o menor medida, se realizaron labores de inteligencia prohibidas”.
 

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