El discurso de Alberto, entre la esperanza oficialista y la bronca opositora

El Frente de Todos hizo foco en la salida de la pandemia y la reactivación pero la oposición lo calificó de "sarasa".

01 de marzo, 2021 | 16.04

El discurso con el que el presidente Alberto Fernández inauguró las sesiones ordinarias del Congreso de la Nación dejó mucha tela para cortar. Apenas culminó su exposición de una hora y cuarenta minutos, legisladores del oficialismo y la oposición salieron del recinto para dar su parecer sobre un nuevo año legislativo en la Argentina. Desde el Frente de Todos se mostraron "esperanzados" por los ejes marcados por el primer mandatario, con foco en la campaña de vacunación, la vuelta a clases presenciales, la Justicia y la reactivación económica, pero desde Juntos por el Cambio lo describieron como una "sarasa". La principal fuerza opositora planteó la necesidad de investigar toda la deuda tomada en el país durante los últimos años, no sólo la del Gobierno de Mauricio Macri, mantuvo su postura contraria a la reforma judicial y criticó una supuesta profundización de la grieta por parte del jefe de Estado.

El recinto de la Cámara de Diputados mostró un panorama muy distinto al de cualquier primero de marzo del pasado. Poca presencialidad, mucha virtualidad y cuidados propios de la pandemia. Hubo 31 legisladores del Frente de Todos en las butacas, 13 de la oposición, un total de 28 en los palcos (de los distintos bloques) y once dirigentes políticos invitados. El resto, participó de forma remota. Alberto se dirigió a ellos en un discurso que comenzó a las 12:06 y se extendió por casi dos horas con eje en la gestión de la pandemia, la campaña de vacunación, el refuerzo en la inversión educativa y de ciencia, la necesidad de alinear tarifas con ingresos de los ciudadanos, la puesta en valor de las políticas de derechos humanos, la reivindicación de la soberanía sobre las Islas Malvinas, lo imponderable de avanzar con la reforma judicial y el anuncio de una denuncia penal por la toma irresponsable de deuda del macrismo con el Fondo Monetario Internacional.

"Me parece que marcó un norte de cuáles son los trazos que van a regir nuestro Gobierno a partir de este año con la llegada de la vacuna. Estamos todos muy esperanzados de poder volver a la normalidad y en ese sentido lanzó una serie de políticas para poder reactivar la economía pero, además, de fortalecimiento de la educación, una nueva ley de financiamiento educativo, una nueva ley de educación superior. En cuanto al trabajo también, y a diversificar la matriz productiva, una serie de proyectos que enviará", resumió Carolina Gaillard, diputada del Frente de Todos, a El Destape.

Sobre la denuncia penal por la toma de deuda, Gaillard remarcó que "es importante que quien, al ejercer la función pública tiene la irresponsabilidad de tomar deuda y que no la va a poder pagar, o por fuera de la autorización del Congreso tenga sanciones penales y en ese sentido hay que investigar para saber quiénes fueron responsables de este megaendeudamiento" que complica económicamente al país. Ese anuncio, junto a la necesidad de sancionar la ley de ordenamiento de la Justicia federal, fueron dos de los más importantes del discurso presidencial. Sobre ésto, la diputada remarcó que el ciudadano de a pie necesita sentir "que los jueces resuelven en tiempo y forma, que los escuchan. Una Justicia más cercana a la gente que acude para pedir una jubilación, derechos laborales, causas civiles. Esa es la nueva justicia que propone Alberto Fernández".

La diputada Paula Penacca aseguró que este es el desafío central del país: "Pensar cómo construimos una Justicia más confiable, tener expectativas de que las cosas se resuelvan en función de los intereses del conjunto y en ese sentido nos ha dejado una tarea muy importante. El Presidente mencionó más de 40 proyectos de ley que va a enviar al parlamento, una forma de fortalecer el funcionamiento de la democracia en contraposición a años de un Congreso planchado que ni siquiera pudo debatir cosas centrales como la toma de la deuda millonaria con el FMI. No puede ser que un Gobierno, en función de intereses particulares, de la reelección de su presidente, termine hipotecando el futuro de los argentinos y argentinas". 

Cristian Ritondo, presidente del bloque PRO, cuestionó este anuncio. En diálogo con este medio, dijo que la denuncia puede presentarse "en el caso de que el FMI vea irregularidades en el otorgamiento (del crédito) pero no hace falta que el Gobierno lo denuncie. Ahora, en el caso en particular de la deuda hay que pensar que en el Gobierno anterior se tomaron 70 mil millones de dólares y que los Kirchner dejaron 250 mil dólares de los 110 mil de dólares con los que asumieron. Investiguemos todo y veamos todo también".

El rol de la oposición será clave. Durante el 2020 se esmeraron en trabar algunos debates clave al requerir consenso en el temario de las sesiones. "Los debates tienen que ser todos, si la fuerza mayoritaria no tiene los votos, no podrá sancionar normas pero me parece que es bastante antidemocrático tratar de obstruir el funcionamiento per se. El sábado en la plaza, con esa alegoría terrible, han demostrado hasta dónde están dispuestos a llegar", dijo Penacca. Frente a esto, Ritondo volvió a remarcar la postura negativa de la oposición a tratar la reforma judicial y cuestionó al Presidente: "Va cambiando todos los días de lo que quiere o no quiere. Las reformas judiciales, electorales, del Código Penal necesitan de gran consenso, no poniéndolas por arriba de nada, por una necesidad. Fue una hora cuarenta de sarasa", dijo.

El diputado del PRO cuestionó el discurso presidencial - "no me gustó" - y la falta de opositores dentro del recinto: "Hubo más funcionarios que legisladores y mucho menos de la oposición con lo cual, en vez de ser una asamblea legislativa, era una reunión de gabinete ampliada. Había más fotógrafos que diputados de la oposición. Si quieren aplaudirse entre ellos, no es el momento, no es lugar y me parece que el Presidente tiene que volar más alto. Me parece que no tiene vuelo, que no tiene plan, que está desbocado, que ha perdido el eje, profundiza la grieta insultando a todos y después dice que no quiere la grieta. Si no querés la grieta y sos presidente, tenés que sobrevolar los temas. A nadie le quita la firmeza tener moderación en el discurso y hace discursos de barricada pensando en que quiere quedar bien con los de adentro".

Sobre esta postura de Juntos por el Cambio, Leonardo Grosso, del Frente de Todos, remarcó que el oficialismo siempre tuvo y tiene voluntad de debatir para construir consensos. "El Congreso tuvo el doble de sesiones, en año de pandemia, que en dos años de funcionamiento con el macrismo a la cabeza. Hay disposición de nuestra fuerza política y de nuestro Gobierno". 

En ese camino, "el Presidente acaba de plantear una serie de proyectos de ley, desde la Justicia, el FMI, la deuda y la reactivación productiva, políticas de género. Todos los temas tienen propuesta de ley porque nuestro espíritu es debatir todo con el conjunto de las fuerzas políticas que tienen representación parlamentaria. Hay una actitud de poner palos en la rueda por la oposición pero desde el primer día de Gobierno del Frente de Todos", remarcó Grosso a El Destape y analizó la situación actual de la gestión de Alberto Fernández: "Estamos bien, con mucha disposición. Aparece en el horizonte la posibilidad de salir de esta pandemia y se acelera la posibilidad de poner a la Argentina de pie y reconstruir la economía. Llevamos una crisis de cinco años, no de un año de pandemia, tuvimos cuatro años de políticas neoliberales que destruyeron la capacidad operativa del Estado. La prioridad es la salud, ahora de la educación y necesitamos que se de en la cuestión de la economía en general".

 

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