El Gobierno de Leandro Zdero enfrenta un nuevo dato adverso en materia económica: Chaco tuvo en agosto una inflación superior a la nacional y también acumula una suba de precios mayor al promedio del país en lo que va de 2026 y en la comparación interanual. El IPC chaqueño aumentó 1,9% en agosto, frente al 1,7% nacional. En el acumulado enero-agosto, la provincia registró una suba del 22%, mientras que la inflación interanual llegó al 34,2%, por encima del 33,5% nacional.
La provincia quedó así entre las jurisdicciones con mayores aumentos en lo que va del año. Con el 22% acumulado entre enero y agosto, Chaco se ubicó en segundo lugar, apenas por debajo de Neuquén, que registró una inflación del 22,8%.
La misma tendencia aparece al comparar los últimos doce meses. Chaco acumuló una inflación del 34,2%, 0,7 puntos porcentuales por encima del promedio nacional, que fue del 33,5%. Neuquén y Santa Fe también alcanzaron una variación interanual del 34,2%, mientras que Tucumán llegó al 33,9%.
Vivienda y servicios públicos, el dato que más preocupa
Uno de los principales datos del informe aparece en el rubro Vivienda y Servicios Públicos. En agosto, los precios de ese segmento aumentaron 3,6% en Chaco y acumularon una suba del 74,1% en el último año.
El incremento interanual fue el más alto entre las provincias relevadas para este rubro. En el mismo período, los aumentos fueron del 44,6% en Santa Fe, 43,1% en Córdoba, 42,8% en CABA, 39,7% en San Luis, 37,6% en Neuquén y 35,4% en Mendoza.
La diferencia con la inflación general chaqueña es significativa: mientras el IPC provincial acumuló una suba interanual del 34,2%, Vivienda y Servicios Públicos aumentó más del doble.
Los alimentos con alta inflación
Los alimentos fueron otro de los rubros que presionaron sobre el índice chaqueño. Alimentos y Bebidas aumentó 2,6% en agosto y acumuló una suba del 38,7% en los últimos doce meses.
El incremento mensual estuvo entre los más altos del conjunto de provincias relevadas: Neuquén registró una suba del 3%, Río Negro del 2,7%, Chaco del 2,6% y Jujuy del 2,5%.
De esta manera, tanto los servicios públicos como los alimentos mostraron aumentos superiores a la inflación general de Chaco durante el último año. El informe señala que, en agosto, la dinámica de precios estuvo vinculada principalmente a ajustes en servicios y componentes regulados y no transables, más que a una suba generalizada de los bienes.
Además de la economía
La suba de los precios no es el único frente de conflicto que enfrenta la provincia gobernada por Zdero. Chaco también registra un fuerte deterioro del empleo privado formal. Según datos oficiales del SIPA, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron 8.314 puestos de trabajo registrados, una caída del 10,7%, casi tres veces superior al retroceso nacional del 3,8%.
El deterioro se profundizó durante el último año: entre mayo de 2025 y mayo de 2026 desaparecieron otros 4.437 empleos formales. Así, mientras el Gobierno provincial sostiene su discurso de recuperación económica, los números muestran un mercado laboral que se achica y ubica a Chaco entre las jurisdicciones más castigadas del país.
A este escenario se suma la crisis del sistema sanitario, otra de las dificultades de la gestión. Entidades privadas de salud advirtieron que, si no aparece una solución urgente, el sector podría entrar en colapso y quiebre debido al atraso en los pagos y a la falta de actualización de los aranceles.
La situación tiene un impacto particular en Chaco por la fuerte dependencia del sistema privado respecto del Instituto de Seguridad Social, Seguros y Préstamos (INSSSEP): según el titular de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de la Provincia del Chaco (ACLYSA), el organismo representa casi el 80% de la capacidad de trabajo de sanatorios e institutos. Los atrasos en los pagos y la falta de actualización de las prestaciones afectan el pago de salarios, cargas sociales, insumos y otras obligaciones, mientras los reclamos de afiliados por medicamentos y tratamientos ya llegaron a la Justicia.
