Vacunas: Argentina fue de los países que más dosis recibió en relación en sus compras

Francia recibió el 1,93%, Australia apenas el 0,11%, Japón el 0,36%, Paraguay el 0,18% y Nueva Zelanda el 2% de las dosis que encargó. Argentina, por su parte, recibió 7,5% de las vacunas por las que firmó contrato. El preocupante mapa de la distribución de las vacunas en el mundo.

26 de marzo, 2021 | 05.00

El mundo se prepara ante una nueva ola de la pandemia de coronavirus, de la mano de nuevas cepas más infecciosas y letales que amenazan con empequeñecer la tragedia de 2020. Los países se cierran, las ciudades se apagan, la gente se queda en las casas. Es cuestión de ganar tiempo. La solución ya existe, aunque escasea. El ritmo de producción de vacunas no alcanza, ni se acerca, a la demanda mundial. Unas pocas potencias acaparan la enorme mayoría de lo que se fabrica. Un tercio de los países del mundo todavía no recibieron ni una sola dosis. Los laboratorios no alcanzan a cumplir con sus compromisos pero se resisten a liberar las patentes. Un embudo fatal que se cobra miles de vidas diarias en todo el planeta.

En ese contexto, la Argentina no desentona. Ya tiene más de cinco millones de dosis y compromisos por diez veces esa cifra, suficientes para inmunizar a toda la población adulta. Las demoras en el cumplimiento de esos contratos no se le puede achacar al comprador, cuando es una situación que se reitera en todas partes del globo. Algunos casos a modo de ejemplo: Francia recibió el 1,93%, Australia el 0,11% de las vacunas que encargó, Japón el 0,36%, Paraguay solo el 0,18% y Nueva Zelanda el 2%. Argentina, por su parte, recibió 7,5% de las vacunas por las que firmó contrato.

El operativo de vacunación comenzó lento los primeros dos meses del año pero comenzó a tomar velocidad a partir de la segunda semana de marzo. La semana pasada, la escasez de vacunas obligó a imprimirle un freno a ese impulso, pero la llegada de 800 mil Sputnik en los últimos diez días y una perspectiva más holgada para las próximas semanas permitirá recuperar el ritmo.

Cuando uno compara las estadísticas locales con las de otros lugares del mundo encuentra un patrón que se repite. En primer lugar, unos pocos países (como Israel, el Reino Unido, los Estados Unidos) que están muy avanzados en su campaña de vacunación; un segundo pelotón conformado básicamente por toda la Unión Europea. La Argentina se ubica entre los que más vacunaron de un tercer grupo, con un resultado muy similar al de Brasil y mejor que México, la India, China, Sudáfrica y Rusia. Si uno pone el foco en la región, Chile ha tomado la delantera y creció rápido Uruguay luego de un comienzo muy tardío. Detrás, Argentina y Brasil le sacan una ventaja considerable al resto del continente.

La guerra por las vacunas

El miércoles, en un depósito en las afueras de Roma, un operativo policial descubrió 29 millones de dosis de Oxford/AstraZeneca correctamente almacenadas a la temperatura y con los cuidados requeridos. Se trataba de partidas no registradas ante el estado italiano ni las autoridades europeas. La hipótesis más firme es que el laboratorio británico planeaba contrabandearlas al Reino Unido, donde la falta de vacunas provocó la suspensión del operativo para inocular a menores de 50 años. Las vacunas aparentemente habían sido hechas en Holanda. La UE había prohibido la exportación de dosis fabricadas en territorio continental como represalia al incumplimiento en la entraga de partidas ya pagadas.

Ayer, el gobierno de la India, el principal productor de fármacos del mundo, interrumpió la exportación de vacunas para priorizar la inmunización de sus habitantes, ante el crecimiento de casos que ubica a ese país entre los más afectados, sólo detrás de Brasil y los Estados Unidos. La medida afectará los acuerdos de laboratorios que produzcan allí con otros países pero también al mecanismo Covax de la OMS, que debe garantizar el acceso a vacunas a los países más pobres del mundo. El bloqueo puede llegar a extenderse durante dos o tres meses, reportaron medios locales. Por ahora serán afectadas las partidas de Covishield y Novavax, aunque las Sputnik que están produciéndose allí podrían seguir el mismo destino.

Ese tipo de escenas seguirán repitiéndose en el sálvese quien pueda global, por lo menos durante lo que resta del 2021. Hay quienes, incluso, proponen que Argentina entre en ese juego, expropiando el compuesto producido por mabXience en la provincia de Buenos Aires para terminarlo en el país en lugar de enviarlo a México, donde el proceso de fraccionamiento y envasado sigue sufriendo demoras. No va a suceder. No sólo es impracticable, porque el país carece de los insumos necesarios; y poco conveniente, porque el resto de los laboratorios nos daría la espalda en defensa de sus propios intereses. También es contrario a una militancia del multilateralismo que Alberto Fernández no piensa dejar de lado.

El vaso medio lleno

Con la llegada del noveno vuelo que une Buenos Aires con Moscú para traer casi medio millón de Sputnik y otro avión, de KLM, que tiene previsto aterrizar en Ezeiza el domingo con más de 215 mil dosis de Oxford/AstraZeneca asignadas al país a través del Covax, la Argentina habrá superado los 5 millones de vacunas en el país. Es cierto que esto sucede más de dos meses más tarde del momento en el que se esperaba llegar a ese número, según los contratos que se habían firmado en un primer momento. Pero esas demoras son un denominador común en todo el planeta. Un informe confeccionado por el gobierno a partir de información diplomática da cuenta de eso.

Es un problema que afecta incluso a las economías más robustas del mundo. Alemania, por caso, tiene compromisos por 311,6 millones de vacunas y hasta ahora solamente recibió algo más de 12 millones. España sólo dispone de poco más de 8 millones de vacunas aunque había adquirido casi 137 millones. Francia encargó 226 millones de dosis y todavía no recibió ni 8 millones. Japón sólo tiene 1.360.000 vacunas aunque necesita 526 millones. México solamente recibió poco más de 7 millones aunque compró 254 millones. En la región, Brasil sólo tiene 20 de los más de 560 millones que encargó; Colombia 2.200.000 sobre más de 52 millones; Paraguay espera 5,2 millones y recibió sólo 24 mil vacunas.

En ese sentido, el gobierno argentino pudo tener acceso a casi una de cada diez dosis con las que creía contar. En total, tiene compromisos por más de 66 millones de vacunas. Los cinco millones en el país que llegaron al país hasta hoy espera duplicarlos antes de finales de abril, con la llegada de otros tres millones de Sinopharm (el primero, en pocos días), las vacunas del Covax, los envíos de Sputnik que llegan más o menos cada semana desde Moscú y una primera partida de 900 mil vacunas de Oxford/Astrazeneca, fabricadas en la Argentina y envasadas entre México y Estados Unidos, que, según confirmó ayer el canciller mexicano Marcelo Ebrard, estarán disponibles en menos de un mes.

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