La cuenta regresiva para que se resuelva si el fiscal Carlos Stornelli tendrá alguna sanción disciplinaria por su rebeldía está llegando a su fin. Según informaron fuentes de la Procuración General de la Nación, en las primeras horas del lunes 9 de septiembre vencen los plazos para que el fiscal instructor, Marcelo Retes, se expida sobre la situación del titular de la Fiscalía federal Nº 4, luego de que faltara a seis indagatorias en el marco del D’Alessiogate. No es la única mala noticia en el ámbito judicial para Stornelli: a la par, avanza el expediente en el que se evalúa su conducta, que le valió 8 imputaciones, y que podría terminar en un jury.

El 23 de mayo, el Procurador General interino designó como instructor a Retes y le dio un plazo de 60 días para que produzca un informe final sobre la rebeldía de Stornelli. Hubo mucha controversia en torno a cuándo se cumplía esa fecha.

Consultado por este cronista, Retes aseguró que se trata de días hábiles por lo que no deben contabilizarse la feria ni los feriados y afirmó que el plazo concluye en los primeros días de septiembre. En el Ministerio Público Fiscal dieron mayores precisiones: confirmaron que la fecha límite para que se conozca el informe es el 9 de septiembre. Y explicaron las razones: “Retes empezó la investigación el 3 de junio porque hubo una demora de una semana entre que designó un secretario específico para esta causa y se le dio vista a Stornelli para que nombre a un abogado. A partir del 3 de junio, los 60 días se cumplen el viernes 7 pero tendría hasta las primeras horas del lunes 9”.

Ese día, a más tardar, Retes debería correrle vista a Storenlli de su informe. Entonces, los plazos vuelven a extenderse. El fiscal de la causa de las fotocopias de los cuadernos tiene 10 días para responder. Luego el expediente vuelve al Consejo Evaluador, que está integrado por cinco fiscales generales. Tras analizar el panorama, el consejo enviará a Casal un documento que no es vinculante. Con todos esos elementos, el procurador deberá emitir una resolución.

Mientras se resuelve internamente la rebeldía de Stornelli, un expediente mucho más denso avanza en el Consejo Evaluador.

 

 

El expediente más caliente

 

La investigación que más preocupa a Stornelli pegó un giro tras las PASO. Se trata del que aborda la conducta del fiscal y sus vínculos con la banda de D’Alessio. Entre otras cosas, este expediente cuenta con la prueba que recabó el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, quien le imputó ocho hechos al titular de la Fiscalía Federal Nº 4.

Esta pesquisa estuvo en el Ministerio Público Fiscal durante meses, a manos de Juan Casanovas, quien está a cargo de la secretaría Disciplinaria y Técnica y es la mano derecha de Casal. Era vox populi que el procurador interino estaba demorando esta investigación. Lo cierto es que tras el contundente resultado de las elecciones, Casanova se desprendió de la investigación, que ya llegó al Consejo Evaluador.

Las noticias que llegan desde el consejo no arrojan un buen panorama para Stornelli. Hay consejeros que se inclinan por llevar al fiscal directamente a un jury, sin abrir un sumario. Esto implicaría un tratamiento mucho más rápido de la situación del fiscal.

En el consejo hay quienes creen que no corresponde un sumario para revisar las imputaciones que hace un juez: “No somos una cámara revisora de los fallos de un juez relativas a la imputación de delitos. Evaluamos si hay mal desempeño funcional y, si es grave, aconsejamos un juicio administrativo”, explican desde esta instancia clave que analiza las investigaciones administrativas.

En esa línea, agregan que además la producción de prueba ya está más que consolidada con el trabajo que realizó Casanovas y con la información que envió Ramos Padilla. El secretario de Casal, por ejemplo, citó a declarar a los trabajadores de la fiscalía de Stornelli.

Aún no está definido cómo avanzarán los fiscales generales porque tampoco faltan quienes piensen que es necesario abrir un sumario y sustanciar nueva prueba, como se hizo con el expediente de la rebeldía. 

Lo que parece claro es que el consejo no recomendará la desestimación de la acusación, que se sustancia en la imputación que realizó el juez Ramos Padilla por los vínculos del fiscal con el espía ilegal Marcelo D’Alessio. El magistrado de Dolores le adjudica a Stornelli participación en ocho hechos: el caso de Gonzalo Brusa Dovat (PDVSA); el intento de realizar cámaras ocultas a los abogados José Manuel Ubeira y Javier Landaburu; el espionaje al ex de su pareja, Jorge Christian Castanon; el haber alentado el espionaje ilegal contra Victoria Munin; el caso de la delegación iraní en Uruguay; la intimidación a Pablo Barreiro; y el caso de Pedro Etchebest.

Así las cosas, se espera para los próximos días un nuevo dictamen del consejo, que no será vinculante pero condicionará lo que decida el procurador general, quien es el que tiene la última palabra.

Si hay consenso para que se le inicie un juicio político al fiscal, comenzará otro proceso ya que se deberá conformar un Tribunal de Enjuiciamiento. A través del jury es que un fiscal puede ser suspendido y hasta destituido.