Esta semana comenzará a definirse la situación judicial del periodista Daniel Santoro en el D’Alessiogate. El editor del diario Clarín está involucrado en dos causas que investigan el accionar de la banda que tiene por protagonista al espía ilegal Marcelo D’Alessio. Una se sustancia en el juzgado federal de Dolores, donde se abordan más de 70 casos que se le adjudican a una red de espionaje con terminales de lo más diversas. Allí, Santoro está
convocado a prestar declaración indagatoria el próximo miércoles. Se lo acusa de participar en al menos 5 hechos. Pero también se está analizando su rol en un caso puntual de extorsión que ejecutó esta organización criminal: el del empresario Gabriel Traficante, que tramita en los tribunales de Comodoro Py. En este expediente, el juez Luis Rodríguez ordenó el 10 de julio una medida clave cuyo resultado será determinante para resolver la suerte del periodista.

 

Caso Traficante

El miércoles pasado, el juez Luis Rodríguez, titular del juzgado federal Nº 9 con asiento en los tribunales de Retiro, ordenó una medida para empezar a resolver la situación judicial de Santoro en el marco del caso Traficante.

El magistrado solicitó a su par Marcelo Aguinsky, juez en lo Penal Económico, a cargo de la causa conocida como “mafia de los contenedores”, si ciertas afirmaciones de Santoro publicadas en un artículo del diario Clarín, el 26 de noviembre de 2016, se ven reflejadas en el expediente a su cargo.

Es que la banda de D’Alessio extorsionó al empresario Gabriel Traficante haciendo alusión a su supuesta posición en aquella causa. Y le decía que podía mejorarle la situación a cambio de dinero. El “apriete” contaba, entre otros elementos, con notas publicadas por Santoro, con quien D’Alessio tenía una relación cercana.

Entre otras cosas, Rodríguez quiere saber si tal como publicó el periodista de Clarín en aquel entonces, dos imputados “señalaron a Traficante como supuesto ‘cerebro’ detrás de la organización”.

La consulta busca clarificar si “las contingencias procesales narradas en el artículo periodístico titulado ‘Aduana: investigan si un millonario es el jefe de la banda del cuñado de De Vido’ que al presente se acompaña, se vieron reflejadas al 26 de noviembre de 2016 en el marco de los autos n.º CPE 529/2016”, esto es, la causa conocida como mafia de los contenedores.

Específicamente, Rodríguez le pide a Aguinsky que “puntualmente tenga a bien comunicar si la siguiente afirmación expresada en dicho artículo periodístico resultaba fehaciente para esa época, a saber: ‘dos de los imputados de la causa de la mafia de los contenedores que investiga Aguinsky señalaron a Traficante como supuesto cerebro detrás de la organización’”.

El juez con asiento en el cuarto piso de los tribunales de Comodoro Py ya había tomado otras medidas en torno al periodista. Por ejemplo, en abril había solicitado a las empresas Telefónica Móviles de Argentina SA, Nextel SA, Telecom Personal SA y AMX Argentina SA que informen en carácter “muy urgente” la totalidad de líneas que registran sobre el periodista.

También había requerido al diario Clarín remitir copia de todas las notas vinculadas con Traficante o “la mafia de los contenedores” realizadas en ese medio por Santoro desde el 2 de noviembre de 2016, que es cuando circunscribe el juez el inicio de la maniobra delictiva contra Traficante, a la actualidad.

En el procesamiento del falso abogado, el 6 de marzo pasado, Rodríguez ya había dedicado un apartado al rol que tuvo Santoro en este caso. Entre otras cosas, destacó:

-“D’Alessio comenzó haciendo alusión ante Traficante de un estrecho vínculo con Daniel Santoro, periodista del diario Clarín, para luego expresarle que aquél poseía datos suyos y de su familia para escracharlo. Todo ello seguido con que le adelantó con un día de anticipación que saldría una nota atribuyéndole responsabilidad en el expediente criminal aludido, lo que efectivamente sucedió”.

-“En la nota del mentado periodista se incorporan datos con los cuales D’Alessio amedrenta previamente a Traficante, como los nombres de fantasía de sus empresas, un presuntamente falso estilo de vida y un grado de participación en la causa a cargo del magistrado Aguinsky hasta hoy inexistente”.

 

 

Otras novedades

Mientras avanza con estas medidas, Rodríguez debe responder el pedido de inhibitoria que le hiciera su par de Dolores, Alejo Ramos Padilla. El magistrado de Dolores pretende absorber esa pesquisa porque investiga hechos similares.

Al ser consultadas las partes del proceso sobre ese planteo, la mayoría consideró que la investigación en cuestión debe seguir en Comodoro Py, informaron fuentes judiciales. Las únicas excepciones fueron la defensa del exAFI Rolando Barreiro -procesado en esta causa-, que apoyó la solicitud de Ramos Padilla; y la del fiscal de Mercedes, Juan Ignacio Bidone, también procesado, que no se manifestó sobre la cuestión. Incluso el letrado Luis Charro, que patrocina a Gabriel Traficante, se inclinó por que este caso siga su curso en los tribunales de Retiro, argumentando que el juez de Dolores investiga una maniobra mucho más amplia. Ahora resta que Rodríguez defina su postura.

No se trata de una cuestión menor: si las instancias superiores consideran que la causa de Dolores debe seguir su curso (en parte o completa) en Comodoro Py, Rodríguez con la excusa del caso Traficante podría reclamar quedarse con el D’Alessiogate ya que, de alguna manera, fue el primero que intervino, en 2016.

Entre otras de las novedades del caso Traficante se cuenta la citación del exespía Antonio “Jaime” Stiuso, quien pretende ser aceptado como querellante. Está citado a declarar el próximo miércoles. Su convocatoria estaba prevista para el 4 de julio pero debió postergarse a la espera de que la AFI le levantase el secreto, algo que finalmente hizo. El exjefe de Contrainteligencia de la SIDE dice que fue víctima de la banda de D’Alessio.

 

 

Indagatoria en Dolores

El mismo día que el exagente declarará en Comodoro Py, se espera que Santoro sea indagado en el juzgado federal de Dolores por sus vínculos con la red de espionaje ilegal.

El juez Ramos Padilla consideró que se “ha corroborado prima facie no sólo el vínculo de conocimiento y confianza que mantenía con Marcelo D’Alessio, sino su participación y su aporte en las actividades ilegales que llevaba adelante la organización delictiva investigada”.

Para el magistrado, “el imputado no sólo se nutría de la información que le proveía la organización, sino que habría tenido conocimiento de las actividades de espionaje ilegal que desarrollaba, sus métodos y contribuía al desarrollo de los planes ilícitos que llevaba a cabo la organización”.

Entre los casos que Ramos Padilla le adjudica participación y por los que el periodista deberá brindar explicaciones se encuentran: las extorsiones a los empresarios Gabriel Traficante y Mario Cifuentes y el caso del ejecutivo de PDVSA, Gonzalo Brusa Dovat.

Además, para el juez, Santoro “también habría brindado de manera confidencial información a Marcelo D’Alessio respecto de las actividades de sus colegas, que luego eran reportadas a otros miembros de la asociación ilícita”. Se trata del supuesto espionaje a sus compañeros del programa Animales Sueltos, Alejandro Fantino y Romina Manguel.

El periodista de Clarín a su vez será indagado sobre la elaboración del libro “El Mecanismo”, que lleva su firma y contó con D’Alessio como fuente. Esa obra fue mencionada como prueba en la causa GNL, donde la expresidenta Cristina Kirchner quedó involucrada. En ese expediente que impulsaron Claudio Bonadio y Carlos Stornelli, D’Alessio se presentó como testigo.