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Damián Jorge Calabró, alias “El Gordo Bubu”, tiene cuarenta años, trabaja en una heladería de Lomas del Mirador, en el partido de La Matanza.

Hasta ahí, podrían ser los datos de cualquier ciudadano. Sin embargo, para la Justicia es el principal acusado de haber prendido fuego a dos indigentes que dormían bajo el puente de General Paz y Bautista Alberdi.

El domingo 2 por la noche se conoció que, la Policía de la Ciudad lo detuvo en la casa de un tío en Mataderos, en donde estaba escondido tras difundir en Internet el video del ataque, ocurrido el 22 de mayo que rápidamente generó rechazo en redes sociales. Donde,por algunos rasgos, fue indentificado.

El “Gordo Bubu” en momentos donde se viralizó el video borró sus perfiles de las redes, los investigadores tardaron en dar con él. Hasta que el propio acusado les dio una pista: le mandó un mensaje a un amigo, diciéndole que iba a comprar cerveza en un supermercado chino de esa localidad. Los oficiales lograron rastrear su ubicación y lo arrestaron.

El fiscal a cargo de la investigación, Gonzalo Viña, lo indagó durante este lunes 3 a la tarde. Sin embargo, Calabró se negó a declarar, siguiendo los consejos de su abogado defensor. La Justicia lo imputó por el delito de tentativa de homicidio agravado. Si lo llegan a considerar culpable, podría enfrentar una pena de hasta 14 años de prisión.

La investigación se había iniciado después de que se viralizara el video del ataque, en donde se observa cómo el "Gordo Bubu" se baja de un auto para prender fuego a dos indigentes que dormían en la calle. La secuencia la grabó un cómplice que esperaba en el vehículo. Este segundo hombre todavía está prófugo y podría ser imputado como coautor del hecho.

Las dos víctimas, de las cuales no trascendió su identidad, están internadas en el Hospital Municipal de Quemados. Sufrieron quemaduras severas y a pesar de estar fuera de peligro, continúan shockeados por el hecho.

Una vez que los indigentes atacados mejoren, deberán declarar ante la Justicia. Mientras tanto, los investigadores intentan determinar las motivaciones que tuvo el acusado para actuar de una manera tan violenta. Algunas de las hipótesis que manejan son que Calabró tenía un problema personal con ellos por robos menores o que se trató de un intento de crimen de odio.