El desbande oficialista se incrementa, como la desorientación de muchos de los que se pretenden opositores y se desesperan por ocupar un lugar bajo el sol que los enceguece haciéndoles andar a tientas en la cornisa de la política.

Ni el tiro del final te va a salir

Como una dramatización bizarra del tango Desencuentro (Cátulo Castillo – Aníbal Troilo), el sincericidio que supuso las últimas declaraciones de Miguel Pichetto generan sorpresa aún para quienes pensaban colmada su capacidad de asombro.

La fórmula de precandidatos que se postula dentro del Peronismo real e incluso formal (Partido Justicialista), al Senador le resulta una expresión del “autoritarismo” que contrasta con el “espacio democrático” en dónde dice ubicarse y que identifica con el Oficialismo, manifestándose en favor de la “continuidad de un gobierno que tiene mirada democrática, inteligente, responsable a pesar de los errores”. Sí, aunque Ud. no lo crea se refería al de la Alianza Cambiemos.

A lo que Castillo y Troilo seguramente le dirían: Estás desorientado y no sabés qué bondi hay que tomar para seguir.

Pero no se quedó en esa frase sino que, acentuando la fatalidad de su discurso, agregó que de darse un ballotage entre Mauricio Macri y Alberto Fernández su voto sería no positivo respecto de este último.

Así, con una expresión de relación carnal explícita abandona la apariencia de opoficialista, que mantuviera desde fines del 2015, para asumirse francamente converso y ofreciéndose para cualquier servicio a las huestes de Cambiemos.

Imposible no volver a Castillo y Troilo: Amargo desencuentro, porque ves que es al revés (…) Por eso en tu total fracaso de vivir, ni el tiro del final te va a salir.

Saldos de temporada

Entre los desahuciados políticos que buscan cualquier alternativa –no sólo la Federal- se cuenta Juan Manuel Urtubey, que tira manotazos de ahogado con la esperanza que le arrojen una soga de cualquier lado que lo mantenga a flote.

Aunque sigue hablando de someterse a unas PASO e invita a Roberto Lavagna a sumarse, es consciente de que por ese camino seguramente ganará una interna semejante porque sería el único en postularse, máxime cuando Pichetto ya le pidió prestada la campera amarilla al diputado Olmedo.

El gobernador de Salta se ubica tan abajo en las encuestas que hasta parece exagerado atribuirle alguna intención de voto, ni siquiera en su Provincia donde enfrenta reclamos de los más variados y críticas por doquier. En esta semana los trabajadores de la salud precarizados desde hace varios años, que entre médicos, enfermeros, técnicos, psicólogos, administrativos, nutricionistas superan los 1800, protagonizaron protestas y un acampe –que continúa- frente a la Casa de Gobierno.

La excusa de Urtubey para no cumplir con los compromisos asumidos en varias actas paritarias desde 2016 de pasar a planta a los contratados, que no sólo carecen de estabilidad sino de Obra Social y de cobertura por riesgos del trabajo (ART), es que: “No es mala voluntad (…) La ley de responsabilidad fiscal a mí me prohíbe hacer eso (…) Estoy impedido por ley. No me dejan hacerlo…”.

Pero lo cierto es que, además de haber sido su responsabilidad como mandatario adherir a ese Pacto Fiscal en el año 2017, la alegada obligación de reducción de gastos no lo compele a llevarla a cabo en áreas tan sensibles y de impacto social (tanto por los trabajadores afectados como por la población que recurre a los hospitales) como la de Salud.

En definitiva, mantiene intacta esa sensibilidad que exhibió en febrero de 2018 cuando la crecida del río Pilccomayo obligó a evacuar a más de 8.000 personas y su reflexión fue que se había dado un hecho “paradójico” en tanto que –los afectados por la inundación- “perdieron todo y al lado no perdieron casi  nada, porque no tenían casi nada” . Palabras, que en boca de quien –por ese entonces- gobernaba Salta desde hacía 11 años y reconocía tal estado de miseria de la población, resultaban de un patetismo difícil de equiparar.

Con esta clase de amigos no se necesitan enemigos

Al inaugurar la sede de su partido Consenso 19 en Cerrito y Paraguay de esta ciudad, Lavagna celebró contar con el auspicio de su pata sindical y peronista (¿?), destacando que: “…esta fue una iniciativa de la Mesa Sindical peronista, a la cual le agradecemos todos habernos puesto a disposición este estupendo local…”.

Se refería a Luis Barrionuevo, quien es reconocido desde hace mucho como un exitoso emprendedor y socio de un emblemático lobista radical, que tiene tanto de gremialista como Jorge Triaca (padre), ex dirigente del plástico ignífugo, pero que a diferencia del sindicalista gastronómico había abandonado esa apariencia obrera, mostrando su mutación a empresario y socio del exclusivo Jockey Club.

También aludía a un conglomerado gremial nucleado bajo una marca (“62 Organizaciones”) que tiempo atrás el 'Momo' Venegas convirtió en un sello de goma absolutamente inconsistente y al servicio de Macri, cuyo número 62 ni de lejos responde al rejunte sindical que lo conforma, a semejanza de lo que representa hoy el Café los “36 Billares” convertido en pizzería y que conserva tan sólo seis mesas de billar.    

Las operaciones en su contra denunciadas por Lavagna, no tuvieron en su discurso señalamiento alguno que identificaran su procedencia o sus presuntos responsables, pero le sirvieron para victimizarse y ratificar el lanzamiento de su candidatura a la Presidencia como una tercera vía. A la que espera se sume, es de suponer sin atravesar PASO, un peregrino político inagotable como Martín Lousteau .

Un Pueblo con Memoria

El terreno estéril en que se viene desbarrancando Cambiemos seguramente hubiera podido inspirar al célebre escritor mejicano Juan Rulfo, autor que se consagró con una sola obra: “Pedro Páramo” y “El llano en llamas”.

La búsqueda de alternativas que impidan o mitiguen la caída estrepitosa de la imagen de Macri, o lo hagan declinar de su candidatura para brindar alguna chance al oficialismo en las próximas elecciones presidenciales, se van acotando al ritmo de los efectos perniciosos que cotidianamente producen las políticas del Gobierno bajo la inspiración de Christine Lagarde, quien cuenta con un amplio historial de fracasos de aquellos que se han sometido a sus mandatos.

Más que una diatriba, el último editorial del pro-periodista Luis Majul pareció una rogatoria a Cristina Fernández de Kirchner para que declinara su pre candidatura. Máxime cuando el argumento esgrimido (en cualquier país del mundo un dirigente con el 10% de las acusaciones y procesamientos que tiene ya tendría que estar fuera de carrera), bien podría estar referido a Mauricio Macri.

El Presidente se ufanó de compartir convicciones con su par de Brasil, Jair Bolsonaro, famoso por sus expresiones xenófobas ("Los negros no sirven ni para reproducirse”), misóginas (como cuando al referirse a la diputada del PT Maria do Rosário dijo: “no merecería ser violada porque es muy mala y muy fea”), homofóbicas (“La verdad es que la homosexualidad viene de las amistades …Prefiero que muera en un accidente a que aparezca con un hombre con bigotes –con referencia a sus hijos-) y contrarias a los Derechos Humanos (“Hay que dar seis horas para que los delincuentes se entreguen, sino, se ametralla el barrio pobre desde el aire”).

A esta altura Macri no tiene adonde ir a recoger votos ni puede tan siquiera acercarse a la gente cuando aparece en algún espacio público, por los airados reclamos y frecuentes insultos que cosecha. Por lo cual no puede sorprender que trate de juntarlos 'a la gorra' de militares o policías con tendencias represoras o dictatoriales  y de quienes son proclives a festejar tales conductas, mostrándose estrechando lazos con Bolsonaro.

Se equivoca, y mucho, el Pueblo argentino tiene Memoria y ha demostrado conservarla por más de 40 años exigiendo Verdad y Justicia.