El miércoles Jorge Rial abrió su programa, Intrusos, enojadísimo contra el canal América por el tratamiento de la situación de su hija Morena, quien atraviesa una separación con el padre de su hijo y el jueves no fue.

Ese día después de realizar una denuncia por violencia de género, la joven fue hasta la Oficina de Violencia Doméstica acompañada por su abogado para ampliar la restricción perimetral. En medio del proceso, el programa Involucrados la entrevistó y la mostró llorando en crisis, situación que enfureció al periodista.

Por eso, este jueves el conductor se ausentó se ausentó y fue su esposa, Romina Pereiro quien se encargó de avisar que tampoco iría el viernes.

El departamento de prensa de América confirmó que "está descompuesto, se siente mal, y a la mañana le avisó a la producción que no iba a hacer el programa”.

Horas más tarde, fue el propio Rial quien, en diálogo con Clarín, explicó: “Todo este quilombo de mi hija me afecta. No es fácil. Entonces no pasé una buena noche, pasé una noche sin dormir".

"El médico me pidió que me quedara en casa para descansar y estar tranquilo. Obvio que me afecta lo de mi hija, el quilombo, me afectó también verla ayer en pantalla de esa manera. Tengo que descansar. Estas cosas afectan mucho y venimos hace un año con todos estos quilombos", agregó.