El juez federal Claudio Bonadio parece preocupado. El lunes denunció a su par de Dolores, Alejo Ramos Padilla, de prevaricato ante el Consejo de la Magistratura. Lo acusa de entrometerse en la investigación sobre la importación de Gas Natural Licuado (GNL), que él instruye. De esta forma busca que el magistrado no avance sobre el rol que tuvo el espía ilegal Marcelo D’Alessio en el armado irregular de ese expediente.

En un escrito dirigido a Ricardo Recondo, presidente del Consejo de la Magistratura, Doctor Glock (Verbitsky dixit), apuntó contra Ramos Padilla porque se expidió “sobre hechos que son investigados en otra jurisdicción y por otro juez, lo que constituirían actos de prevaricato”. “Resulta contrario a la ley que un juez se expida sobre hechos que son investigados en otro expediente que no tiene a su cargo”, añadió.

El martes, la presentación de Bonadio tuvo movimiento: Recondo decidió que se forme un expediente y se gire a la comisión de Disciplina y Acusación. La diputada y consejera, Graciela Camaño, quedó a cargo de la instrucción.

Bonadio y Ramos Padilla mantienen un intercambio que va escalando en tensión. Ambos se tienen imputados en causas que tramitan en sus juzgados. El juez de Dolores, investiga a Doctor Glock en el D’Alessiogate; y el magistrado porteño hace lo propio con su par en “Operación Puf”, el expediente que se abrió como contraofensiva al de espionaje ilegal y que se sustenta en escuchas a presos K.

 

 

El rol de D’Alessio en GNL

 

La reacción de Bonadio es porque Ramos Padilla le reclama el expediente sobre GNL, donde por ejemplo fue procesada sin fundamentos sólidos la expresidenta Cristina Kirchner. En esa causa, D’Alessio declaró en dos ocasiones ante el fiscal rebelde Carlos Stornelli. El espía se presentó bajo juramento como abogado y justo cuando la investigación se caía porque había quedado en evidencia que el peritaje realizado para determinar si hubo sobreprecios era trucho. Para los abogados defensores de la candidata a vicepresidenta, D’Alessio tuvo un rol central para apuntalar la causa e involucrar a la actual senadora.

A la luz de los hallazgos de Ramos Padilla en el allanamiento que realizó en la casa de D’Alessio, por lo menos su participación en ese expediente merece una investigación. Pero Bonadio no quiere saber nada con que eso suceda.

D’Alessio declaró frente a Stornelli el 5 y el 12 de noviembre del año pasado. Y según afirma Bonadio en su escrito al consejo, los testimonios del falso abogado “no fueron incorporados como prueba de cargo contra los imputados en sus respectivas declaraciones indagatorias”; “no se tuvieron en consideración a los efectos de convocar a los causantes a prestar declaración indagatoria”; y “sus dichos no generaron ningún efecto jurídico en la causa, no fueron legitimados, por cuanto las manifestaciones de D’Alessio no fueron siquiera valoradas” a  la hora de determinar los procesamientos.

Algo similar dijo el juez con despacho en Comodoro Py sobre la declaración del exdirectivo de PDVSA, Gonzalo Brusa Dovat.

El 10 de septiembre, un día después de que Bonadio presentara su denuncia contra Ramos Padilla en el consejo, el juez de Dolores emitió una resolución en la que volvió a interpelar a Doctor Glock para que le remita la causa GNL. Y explicó las razones por las que solicita el expediente 10.456/14.

En aquel escrito, Ramos Padilla le planteó a Bonadio que está analizando “las actividades vinculadas a la introducción de información obtenida y producida a través de maniobras de inteligencia y espionaje ilegales en el circuito legal” por parte de la banda de D’Alessio y que “no forman parte del objeto específico de esta investigación los hechos de la causa que V.S. tramita, sino las posibles actividades de inteligencia ilegal que la asociación ilícita investigada pudo haber llevado adelante”.

Acto seguido, el magistrado mencionó “un documento hallado en poder de Marcelo D’Alessio, titulado ‘Síntesis de investigaciones actuales’, creado en febrero de 2018”. Allí se revelan numerosas actividades de inteligencia prohibidas “que la organización investigada se encontraba llevando adelante, y que en su gran mayoría han podido ser corroboradas por múltiples medios de prueba”.

Entre los diversos planes, apareció el título “4. De Vido, Baratta, Moyano, D’Elia” donde se detalla el objetivo de “avanzar sobre los dos ex funcionarios del MinPlan sobre el tema GNL”. Allí, resaltó Ramos Padilla, también “se planifica la publicación de un libro -en alusión a El Mecanismo de Daniel Santoro-, y se deja constancia que allí aparecería una fuente en ‘on’ -Marcelo D’Alessio- que luego habría de declarar en el marco de la causa que tramita ante vuestro Juzgado, lo que, tal como lo señala V.S. en su oficio, efectivamente ocurrió”.

Además, el juez de Dolores resaltó que según se desprende de la declaración testimonial que prestó en noviembre pasado ante Stornelli, D’Alessio “aportó 4 carpetas de documentación que habría recibido ‘en forma anónima’, todo lo cual podría vincularse también con lo planificado en el documento en cuestión, meses antes de la declaración y de la publicación del libro señalado”.

“También se halló en poder de Marcelo D’Alessio otro documento -de similar tenor al antes descripto- titulado ‘síntesis afi’, donde, entre diferentes planes y actividades de la organización, se menciona: ‘Bonadío y un peritaje para ser impugnado’; circunstancia que también podría relacionarse con la causa cuyas copias se solicitan, y el interés de la asociación ilícita investigada de incidir en el trámite del expediente a su cargo”, retrucó Ramos Padilla y volvió a subir la “apuesta  jurídica”.