El Gabinete se reunió en la quinta presidencial de Olivos, donde mantuvieron un almuerzo con el presidente, Mauricio Macri, que se extendió hasta la tarde y donde analizaron los posibles escenarios electorales para intentar forzar un balotaje entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio.

Pese a los malos resultados en las urnas - el oficialismo quedó 15% por debajo del peronismo a nivel nacional - y la crisis económica, intentaron tener buen humor, según reveló TN. El periodista Adrián Ventura reveló que los funcionarios "hicieron los números de cómo imaginan tratar de forzar la segunda vuelta".

El objetivo es "bajar a Alberto Fernández de un 47%, que representa casi un 49% si le sacás los votos en blanco. Bajarlo a un 44% y el Gobierno se siente seguro de lograr un 34%", sostuvo el periodista de Clarín en base a declaraciones que le dieron los Ministros.

 

 

En este sentido, agregó que la idea no es quitarle votos al Frente de Todos sino que vayan más personas a votar. En las PASO lo hizo el 75% del padrón y esperan, para octubre, una concurrencia cercana al 82%: "Si vota ese 7% hay sufragios suficientes para que baje Alberto", dijo el periodista.

 

 

De la reunión también se desprendió que Jaime Durán Barba volverá a la Argentina la próxima semana. El asesor de Macri se fue del país luego de la derrota y es considerado, junto a Marcos Peña, uno de los artífices de la campaña de Juntos por el Cambio que terminó en una derrota contundente.

El asesor ecuatoriano tiene pasaje de vuelta al país, pero su suerte depende del futuro de Marcos Peña. Según señaló Roberto Navarro, la conclusión en el Gobierno es que la debilidad es política y surge de la paliza que recibió Juntos por el Cambio en las PASO: todos consideran que el culpable de la derrota es el jefe de gabinete Marcos Peña. Por otra parte, es el hombre político y es esa condición la que hace falta para frenar la sangría.