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La crisis terminal por la que atraviesa el gobierno de Mauricio Macri golpea a todos los sectores: desde el trabajador asalariado hasta grandes multinacionales como la automotriz francesa Renault que decidió dar de baja el turno tarde en su planta cordobesa de barrio Santa Isabel, en el sur de esta Capital. “Hemos decidido que sólo se realicen tareas en el turno mañana, se van a concentrar las actividades en un solo turno para maximizar costos”, admitió una fuente de la compañía a El Destape.

Desde el Sindicato de Mecánicos y Afines (SMATA) confirmaron la salida del turno tarde y advirtieron que podría haber suspensiones en lo que resta de octubre y noviembre.

En la actualidad, Renault produce 160 vehículos por día y ocupa a 500 operarios a la mañana y a los 250 del turno tarde, que ahora realizan “tareas no operativas” y fueron pasados al turno mañana. Las tareas no operativas incluyen mantenimiento y remodelación de algunos sectores de la planta.

Además, en la planta de Santa Isabel funciona una línea productiva de Nissan que emplea a otros 1.000 trabajadores. En total, entre las automotrices Renault y Nissan emplean a 2.300 trabajadores, entre operarios y administrativos.

En las últimas semanas la automotriz francesa cesanteó personal que no estaba regido por el convenio de SMATA. Anteriormente, la patronal y el gremio habían firmado un acuerdo por el cuál se frenaban los despidos hasta el 31 de marzo del año próximo.

Según el convenio homologado en el Ministerio de Trabajo de Córdoba el 29 de mayo pasado entre Renault y SMATA, los trabajadores venían llevando adelante una jornada reducida de seis horas en dos turnos –se redujeron de 8 horas y 48 minutos a seis horas, por lo que cobran el 70% de su salario neto-; pero además queda abierta la posibilidad de que se abra un plan de suspensiones.

Desde Renault señalaron que la eliminación del turno tarde se debe a la caída de la producción del utilitario Kangoo y de las ventas de automóviles en el país y de la retracción de las exportaciones, principalmente a Brasil. “El marco de tareas no operativas es para aguantar la crisis hasta que se reactive la industria en general, y la industria automotriz en particular. Acá toman valor los acuerdos que hicimos de estabilidad laboral, para que la empresa se comprometa a mantener los puestos laborales”, detalló a El Destape José Porras, secretario general del SMATA Córdoba.

En Renault, al igual que en otras metalmecánicas cordobesas como la fábrica de camiones Iveco y la automotriz Fiat Chrysler Automobiles (FCA) hay retiros voluntarios “por goteo”, obreros que se acogen a las indemnizaciones y están prontos a jubilarse. Mientras que en Nissan la producción “es normal, hubo una baja y se estabilizó”, indicó Porras.

La planta de Santa Isabel muestra la realidad de las automotrices argentinas: la francesa Renault suspendió un turno y el proyecto para fabricar la pick-up Alaskan está frenado hasta 2022; la japonesa Nissan trabaja con sus niveles más bajos de producción de su modelo Frontier; y la alemana Daimler decidió dar de baja definitivamente la fabricación de su pick-up Mercedes Benz Clase X.

“Renault tiene espalda para enfrentar la crisis, ¿pero qué hacemos con las autopartistas, que en su mayoría son PyMEs?”, preguntó Porras. Y disparó: “En el caso de Renault que suspendió el turno tarde, la que sintió el coletazo fue la autopartista Magna, de capitales canadienses. Desde la casa matriz ya les anunciaron que ellos no pueden sostener la planta cordobesa que merma su producción por la caída de ventas de Renault. En Magna trabajan 400 obreros y nosotros hacemos malabares para que la empresa los contenga. Pero la salida a esta crisis es política, las PyMEs necesitan créditos blandos para poder producir; y con las tasas actuales no hay espalda que aguante”, señaló el líder del gremio mecánico.