El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, fue recientemente distinguido como uno de los “villanos del año” por la organización internacional Access Now, especializada en derechos vinculados a la seguridad y la privacidad de los ciudadanos a partir del uso de nuevas tecnologías. El alcalde recibió ese reconocimiento por “expandir la vigilancia, y en particular el uso de rastreo biométrico, sin la necesaria transparencia y supervisión”, pocas semanas después de haber puesto en marcha un sistema de reconocimiento facial fuertemente cuestionado. Una buena: volvimos al mundo. Rodríguez Larreta compartió la nómina con el poderoso CEO y fundador de Facebook, Mark Zuckerberg.

Para la ONG, el funcionario “ha encabezado una amplia expansión en la compra y uso de tecnología de vigilancia”, incluyendo la compra, durante varios años, de “globos de vigilancia, drones, lectores automatizados de patentes de autos”, entre otras novedades. “En abril de 2019, Rodríguez Larreta anunció el lanzamiento de una herramienta de reconocimiento facial basada en inteligencia artificial” desconociendo “el historial de uso de estas herramientas de forma discriminatoria” y “la fuerte amenaza que el reconocimiento facial implica para los derechos humanos”, agrega la publicación, que destaca que “no se informaron detalles sobre las salvaguardas que puedan aplicarse para proteger a los individuos”.

Ante la consulta de El Destape, desde la administración de la Ciudad de Buenos Aires se manifestaron “sorprendidos” por la mención al jefe de Gobierno en una publicación internacional junto con Zuckerberg y otras figuras globales como el gerente de Inteligencia Artificial de Amazon, Matt Wood, o el primer ministro australiano, Scott Morrison. Por otra parte, voceros del ministerio de Justicia y Seguridad porteño aseguraron que el flamante sistema de reconocimiento facial funciona “bajo el marco normativo que establece la Ley de Seguridad Pública” y explicaron que “trabaja únicamente sobre una base de datos pública” de prófugos que depende del ministerio de Justicia nacional y se actualiza todos los días.

Sin embargo algunos puntos quedaron sin explicación. Por ejemplo, dicen, desde el 25 de abril de este año, cuando se puso en marcha el programa, “se han identificado y puesto a disposición de la justicia a 1227 personas prófugas”, mientras que el margen de error del sistema “está dentro de los estipulado, no llega al cuatro por ciento”. En base a la cantidad de detenciones puede calcularse que en menos de tres meses hubo alrededor de cincuenta personas que fueron demoradas por la Policía a causa de un falso positivo, un número altísimo que pone en duda la constitucionalidad de la herramienta. Fuentes oficiales aceptaron esa cifra.

Por último, ante el cuestionamiento por haber adjudicado el sistema de forma directa a una empresa., sin pasar por una licitación pública, explicaron que se procedió de esa forma ya que se trata de la misma compañía que participó en la renovación de más 7500 cámaras. Según el GCBA, se trató de una “extensión” de ese acuerdo original, a través de la cual la Ciudad obtuvo licencia para utilizar 300 aplicaciones de software distintas que trabajan sobre el sistema de vigilancia para detectar de forma automática rostros, patentes, modelos de autos o incluso situaciones de violencia, según los ejemplos que brindaron fuentes oficiales. El listado completo de los otros 296 usos que le dan a las imágenes no es público.