El gobierno nacional logró frenar el paro nocturno de colectivos en Capital Federal y provincia de Buenos Aires, pero no atendió a los reclamos del interior, lo que ya se ve reflejado en la ausencia de transportes en la provincia de Chaco, donde no funcionan los servicios urbanos, interurbanos y el provincial se encuentra reducido.

Raúl Abraham, secretario general de la UTA en aquella provincia, confirmó el jueves pasado que el paro comenzó a las 23 por no percibir el aumento acordado en las paritarias. En tanto, los empresarios reclaman que la provincia pague el subsidio que dejó de pagar la Nación para poder hacer frente al compromiso salarial adoptado con los trabajadores.

El 5 de agosto se firmó un acuerdo con los empresarios del transporte con el compromiso del pago de un 20% de aumento a junio y una diferencia del 50% de agosto, lo que llevaría a un total de $10.500 por trabajador, según explicó Diario Norte. Sin novedades sobre los cobros, comenzaron una medida de fuerza.

 

 

El presidente de la Cámara de Empresarios del Transporte del Chaco, Daniel Riquelme, aseguró que la Subsecretaría de Transporte provincial se comprometió a gestionar el subsidio del Gobierno para colaborar al pago de las empresas porque, según él, no están en condiciones de afrontar los costos.

El viernes, Abraham analizó que "lo que está mal es la situación del país porque sino no habría tantos desocupados. Si la gente estuviera trabajando activamente y cobrara un salario digno, podría pagar $30 o $40 el pasaje y no afectaría a nadie. Esto es consecuencia de los políticos que están conduciendo los destinos de nuestra patria”.

Ante esta situación, el servicio Chaco-Corrientes es prestado desde el jueves solamente por la firma Ersa, la cual de acuerdo a lo informado por la UTA Chaco pagó el monto de la escala nacional a sus trabajadores. Los chaqueños no dudaron en expresar su preocupación, ante tal medida, en redes sociales.