Cuando llegaron al parador de San Bernardo para trabajar durante la temporada de verano, nada era cómo les había prometido Ismael “el Peque” García. Él les había ofrecido casa, comida, trabajo y un sueldo que se iba a ensanchar con las propinas. Terminaron durmiendo en los vestuarios del parador balneario. En el mismo lugar donde las personas durante el día iban al baño, ellas tres pasaban la noche. Como el lugar no tenía llave, ponían una silla para trabar la puerta. El sábado a la madrugada fue detenido García, empresario de la noche la ciudad de La Plata y ferviente defensor de Cambiemos. En sus redes sociales hay numerosas fotos con el presidente, la vicepresidenta y otros integrantes del oficialismo.

Las tres mujeres explotadas por García son dos jóvenes venezolanas y una argentina, de entre 19 y 25 años. De acuerdo a sus relatos en la investigación judicial, fueron convocadas con una oferta laboral engañosa y trasladadas a las costa por él mismo en su camioneta. En el camino a la ciudad San Bernardo, frenaron en una estación de servicio para que se pusieran los uniformes.

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Las jornadas laborales eran de de 9 a 21 hs. El 31 de diciembre llegaron a trabajar desde las 8 de la mañana hasta las 4 de la mañana. No estaban encerradas pero no tenían dinero para tomarse un micro y volver a sus casas en Ciudad de Buenos Aires y Florencio Varela. Como tampoco tenían descanso, se quejaron y dos noches tuvieron que dormir en la playa, a la intemperie. García les ofrecía pasar la noche en una casa pero si lo hacían una de ellas debía compartir cama con él. Ellas prefirieron dormir en el piso juntas.

Además de las condiciones de explotación laboral, Ismael “el Peque” García las acosaba sexualmente. Les daba “nalgadas” delante de los y las clientes. Y también las amenazaba con violarlas. La expulsión del país también era una amenaza constante para las venezolanas. Ellas temían denunciarlo porque él sabía dónde vivían y a una de ellas la amenazaba con sus hijos.

Con la ayuda de un conocido al que vieron en la playa y les dio alojamiento en un balneario cercano lograron escaparse y hacer la denuncia. El 9 de enero llamaron a la línea 145, puesta en marcha en 2012 para recibir denuncias desde cualquier punto del país sobre la posible comisión del delito de trata. La línea funciona en el marco del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación y es atendida por profesionales de la Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata.

A partir de ahí las fuerzas de seguridad, los operadores judiciales y las profesionales de la Oficina intervinieron en el lugar el jueves y viernes pasado porque había información que llegaría un grupo de chicas más para ser explotadas. No las encontraron, pero los allanamientos terminaron con la detención de García.

La investigación judicial recayó en el juzgado federal N° 1 de Necochea, que se encuentra subrogando al juzgado federal de Dolores a cargo del juez Alejandro Ramos Padilla.

No es la primera causa en la que se investiga a García. Está procesado en otra investigación por “homicidio simple con dolo eventual” ya que había organizado la fiesta clandestina en la que murió ahogada la joven estudiante de periodismo de La Plata Emilia Uscamayta Curi, el 1 de enero de 2016. Al inicio de la investigación el juez de Garantías Fernando Mateos pedido su prisión preventiva pero seguía en libertad por decisión de la Cámara.

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