Carolina Stanley aseguró que tratará de llegar a un acuerdo con los movimientos sociales y que cree que “a través del diálogo” podrá evitarse el acampe piquetero previsto para la semana que viene y “canalizar las diferencias”, aunque polemizó al sostener que "cortar las calles es cerrar el diálogo".

La ministra de Desarrollo Social de a Nación dialogó con CNN Radio Argentina y explicó que “hay una situación que atendimos y estamos atendiendo. Existe una ley social vigente”, más allá de la norma aprobada por el Congreso sobre la emergencia alimentaria, amplió, “para profundizar los programas” de alimentos.

“Hay que entender la pobreza de manera integral, no solo a partir de los ingresos. Nunca dejamos de trabajar para reducirla”, estimó, a la vez que aseveró que “los planes sociales no tienen intermediarios: se entregan directamente desde el Ministerio a la gente” y no por medio de organizaciones.

Y añadió: “Cortar las calles es, de algún modo, cortar el diálogo”. Y enseguida deslizó: “Es lo que venimos hablando con los movimientos sociales para que no vuelvan a la calle. Mis funcionarios están en permanente comunicación con las organizaciones. Y también me reúno con obispos, curas párrocos, curas villeros y referentes sociales”.

“Se ha trabajado en fortalecer los ingresos de las familias y en contener los precios con la quita el IVA a productos de la canasta básica. Y además reforzamos las partidas para los comedores escolares”, comentó Stanley.

La ministra remarcó la necesidad de “terminar con los cortes”, que hoy considera “un mecanismo político. Habiendo una posibilidad de diálogo, los cortes son extorsivos y complican a mucha gente”. Se le preguntó entonces si acuerda con las declaraciones del senador Miguel Pichetto, acompañante de Mauricio Macri en la fórmula oficialista para las elecciones, acerca de que “los piqueteros no trabajan”. Y respondió “La persona que está en el corte de hecho dice que no tiene trabajo”.

En esta dirección, Stanley expresó que desde su cartera se trabaja en “reconvertir los planes sociales en fuentes de trabajo” y que lo primero que se hizo fue “ver cómo esas personas pueden ser empleables”. A través de las entrevistas personales, Desarrollo Social comprobó que “el 80 por ciento de quienes recibían planes no había terminado la secundaria. Por lo tanto empezamos a exigir la terminalidad y la capacitación en un oficio” hasta alcanzar un “96 por ciento” de beneficiarios que “terminan o están terminando” la escuela media.

Según la funcionaria de Cambiemos, “lo importante es haber hablado de pobreza y ponerla como eje central, aunque no dijimos que necesariamente llegaríamos a la pobreza cero en cuatro años. Y también pusimos al INDEC en el lugar en que debía estar: no podemos discutir la transparencia de los números”.

Y cerró mostrando su optimismo para las elecciones de octubre: “Sin duda, tenemos posibilidades” de revertir el resultado adverso de las primarias.