Mauricio Macri firmará esta misma tarde el decreto mediante el cual se declarará a Hezbollah como “organización terrorista”. Lo hará en el marco de la creación de un Registro Nacional de Personas y Organizaciones Sospechosas de Terrorismo, comprometida por el propio Presidente ante autoridades del gobierno de los Estados Unidos.

La noticia la anunció a las autoridades de la DAIA el candidato a vice del oficialismo, Miguel Angel Pichetto y la flamante norma saldrá publicada mañana a primera hora en el boletín oficial, de no mediar cambios de último momento.

Con esta medida, la Argentina se apartará, a sola firma del Presidente, del criterio que marca la Organización de Naciones Unidas y que este país adoptó sin interrupciones desde el regreso de la democracia. La ONU publica cada año una lista de agrupaciones que considera terroristas.

 

 

Allí no figura Hezbollah, a pesar de presión diplomática de Washington en ese sentido desde hace más de dos décadas. Al contrario de lo que promete Macri, esta decisión no implica un acercamiento al mundo sino un aislamiento de la comunidad internacional para alinearse con la postura minoritaria de Washington.

El decreto debe ser leído, también, como un regalo de bienvenida al secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, que visitará brevemente el país dentro de diez días. Pompeo, un “halcón” del gobierno de Donald Trump, es el primer hombre que pasa de dirigir la CIA a estar a la cabeza de la cartera que se encarga de las Relaciones Exteriores, la más poderosa del gobierno de los Estados Unidos. El funcionario llegará a Buenos Aires el 19 de este mes para participar de un homenaje a las víctimas del atentado a la AMIA y de un Congreso de Antiterrorismo.