"Néstor vive en nosotros"

En el noveno aniversario de su fallecimiento y en el día de las elecciones presidenciales, uno de hombres más cercanos a Alberto Fernández destaca la figura del expresidente.

26 de octubre, 2019 | 21.44

Lo que importa, lo que verdaderamente importa, no es cómo te recuerdan. Lo que importa es quién. Y cuánto.

Se escribieron libros. Se transmitieron cientos de horas de televisión, miles de páginas de diarios, infinitas columnas de opinión. Siempre es así.

Y siempre es natural y lógico que haya desacuerdos. Polémicas. Visiones. Porque cuanto más grande sea la obra de alguien, más propicio que se debata en torno a ella. Porque cuando una obra es grande produce. Produce en su tiempo, y produce luego. Producir, digamos, tiene sus riesgos. Y solo algunos, en el largo camino de la humanidad, gustan de correrlos.

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Y esta sentencia vale para cualquier persona, en cualquier lugar, en cualquier ámbito. Obvio que también en la más humana de las actividades: lo común, lo público, que es decir para nosotros, la política.

Néstor fue uno de los que gustó de correr riesgos. Y muchos. Porque teniendo la posibilidad de ser uno más de la larga cadena de dirigentes que administran del mejor modo lo existente, él vino a administrar lo que había dejado de existir: creer en la fuerza transformadora de la política. 

Y no en cualquier transformación. Porque cuando nosotros decimos transformación pensamos en una sola cosa: la vida de los humildes, de los que sufren, de los que trabajan. 

Había una paradoja en esa creencia. No se trataba de ser original, ni creativo. Muchísimo menos revolucionario. Se trataba de hacer lo obvio, un país normal. Un país donde el esfuerzo tenga un sentido y no un país de sacrificados. Una Argentina que atendiera lo urgente, porque lo urgente es el nombre de un futuro más justo. Más justo para todos y no para unos pocos

Por eso, y no por otra cosa, hay desacuerdos con la historia de Néstor. Porque tomó partido. Porque eligió. Y porque fue consecuente en esa elección. Y precisamente por eso es que a Néstor se lo discute mucho, se discute el cómo. Pero no se discute el quién lo recuerda. Ni cuánto. 

Lo recuerdan a Néstor los millones de argentinos que fueron representados por él. Representados en sus sueños, en sus anhelos, en sus futuros. Y lo recordamos mucho. 

Tanto que vive en nosotros.

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