¿Cómo hizo Macri para llevar a un país sin deudas hacia el default en tan solo cuatro años?

De asumir el poder con un país sin grandes compromisos a rogarle al FMI para estirar los plazos de pago. Radiografía de una deuda sin precedentes. 

01 de septiembre, 2019 | 00.05

Rara vez se pueda encontrar un caso como el que acaba de asentar el gobierno de Mauricio Macri con la reciente declaración de default selectivo. En un lapso de poco más de tres años y medio, Cambiemos tomó una deuda extraordinaria que luego tuvo que renegociar por no tener la solvencia necesaria para hacerlo en tiempo y forma, tal como había pactado.

Aunque el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, haya querido usar "reperfilamiento" como un eufemismo, Argentina entró en default técnico. Así, Cambiemos se encamina a dejar la Casa Rosada con el peor final en materia económica. ¿Cómo logró Macri generar tamaño desastre financiero en tan poco tiempo?

De 2015 -inicio de la gestión macrista- a esta parte, las emisiones de deuda del Tesoro en moneda local y extranjera, los desembolsos por el préstamo con el FMI suscripto en junio de 2018 (y renegociado en septiembre), y las emisiones de las provincias y el sector corporativo en moneda extranjera suman unos U$S 187.706 millones, indicó la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo. 

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En ese período, la deuda con privados saltó de representar el 12% del PBI al 40%, la deuda en moneda extranjera pasó del 36,4% a 69,0% y los compromisos con el sector externo saltaron del 13,9% al 43,9%. En términos totales, la deuda bruta se disparó del 52,6% al 88,5%.

De acuerdo a lo informado por el Ministerio de Hacienda, si se toma desde una perspectiva monetaria, la deuda bruta asciende a U$S 324.898 millones, mientras que la contraída con el sector privado es de U$S 144.250 millones. El 82,4% de la deuda fueron son colocaciones en moneda foránea, y el 85,8% fueron originadas desde el Tesoro (aproximadamente U$S 161.030 millones).

 

 

En la misma línea, los servicios de la Deuda Pública pasaron de significar un 8,8% de los gastos totales en 2015 a un 21,5% en el 2019. Los gastos reales pagados en este apartado subieron un 152,4%.

Se pasó de destinar a este concepto un total de $ 49.199 millones en 2015 a $ 433.607 millones en 2019 (primer semestre de cada año). En términos nominales, se trata de una suba del 781% en los últimos 4 años. Un acto de total irresponsabilidad que tendrá que afrontar la próxima gestión.

El grueso del problema de compromisos se dará en los años venideros. Los próximos gobiernos deberán hacerse cargo de vencimientos por más de U$S 180.000 millones, con un 2020 a la vista que se presenta con una deuda prácticamente impagable.

 

 

Reperfilar la deuda en tiempo récord

 

El anuncio del Gobierno sobre el cambio de paradigma en lo que refiere a la deuda, lejos está de representar una salida viable. No hay casos en Argentina donde una misma gestión se haya endeudado en esta magnitud para luego reconfigurar los términos de pago en tan poco tiempo. cabe recordar que el acuerdo con el Fondo se firmó en junio de 2018.

Los vencimientos en pesos trasladados a la próxima gestión  superan los $ 7.960 millones (LECAP) y más de $1.700 millones (LECER) que ajustan por inflación, siendo los mismos riesgosos en términos de presión cambiaria.

En el caso de los vencimientos en dólares, los mismos implicaron una carga adición de U$S 5.700 millones de vencimientos en Letes, y U$S 2.612 millones en bonos atados al tipo de cambio. En este marco, el objetivo es tratar de parar la fuga de dólares imparable desde las arcas del Banco Central (BCRA).

Desde el 31 de julio, el Central perdió U$S 11.121 millones hasta el día previo a los anuncios, entre retiro de depósitos, pagos de deuda y venta de dólares.

 

 

 

 

 

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