Cuáles son las medidas de segurdad del UTV, la camioneta implicada en el choque en Pinamar

El accidente entre una camioneta y un Utility Task Vehicle (UTV) en La Frontera reavivó el debate sobre las características de seguridad de estos todoterreno y los riesgos asociados a su uso recreativo.

28 de enero, 2026 | 08.00

El pasado lunes, en la zona conocida como La Frontera de Pinamar, un choque entre una camioneta y un UTV —un Utility Task Vehicle— dejó a un niño de 8 años gravemente herido, junto con otras dos menores y un adulto que viajaban en el vehículo todoterreno. El siniestro puso nuevamente en el centro de la discusión la seguridad de este tipo de máquinas, que cada vez son más comunes en destinos costeros y zonas rurales durante la temporada de verano.

Los UTV, conocidos también como “side-by-side”, son vehículos utilitarios todoterreno diseñados para transportar personas y carga en terrenos irregulares como médanos, campos o caminos sin pavimentar. A diferencia de los cuatriciclos, estos modelos cuentan con asiento lado a lado, volante, pedales y una estructura más robusta.

En términos de seguridad, la mayoría de los UTV modernos incorpora elementos básicos de protección que los distinguen de otros vehículos recreativos más simples: una estructura metálica tipo jaula antivuelco (ROPS por sus siglas en inglés) y cinturones de seguridad para todos los ocupantes. Estas características ayudan a reducir el riesgo de lesiones graves en caso de vuelco o impacto, ya que la jaula mantiene un espacio de supervivencia alrededor de los ocupantes y los cinturones evitan que sean expulsados del habitáculo.

Sin embargo, expertos señalan que estas medidas, si bien representan una mejora frente a los cuatriciclos sin cabina, no equivalen a las de los automóviles convencionales. Muchos UTV carecen de airbags, zonas de deformación programada, sistemas electrónicos de estabilidad o frenos con asistencias avanzadas, elementos que en autos y camionetas han demostrado reducir considerablemente la gravedad de los siniestros. Como resultado, en colisiones a mayor velocidad o en superficies duras como calles o avenidas, la protección que ofrecen estos vehículos puede ser limitada.

Además de la estructura y los cinturones, otro aspecto importante es el uso de equipos de protección personal, especialmente cuando se trata de circulación recreativa. Aunque los UTV ofrecen una cabina más protegida que otros vehículos todoterreno, el uso de cascos homologados—similar al de motos todoterreno—puede reducir la probabilidad de traumatismos craneales en caso de vuelco o choque.

La tragedia de Pinamar también subrayó otro punto clave en materia de seguridad: el cumplimiento de normas y el control de los ocupantes. Según las pericias preliminares, en el UTV implicado algunos ocupantes no llevaban cinturón de seguridad abrochado, especialmente en la parte trasera, lo que podría haber incrementado el riesgo de lesiones.

En muchos destinos turísticos de temporada, la circulación de UTV —junto a cuatriciclos y camionetas— convive con peatones, bicicletas y otros vehículos, lo que exige mayor precaución y respeto por las normas de tránsito. Las autoridades, tanto locales como provinciales, han advertido sobre la necesidad de licencias de conducir habilitantes, uso de cinturones, límites de velocidad y circulación sólo en zonas permitidas, aunque estos controles muchas veces no se aplican de forma estricta en espacios recreativos o predios privados.

En definitiva, los UTV ofrecen ciertas medidas de seguridad que los hacen más protectores que otros vehículos todoterreno simples, pero su uso recreativo —sin controles ni respeto por las normas básicas de seguridad— puede multiplicar los riesgos. El accidente en Pinamar vuelve a poner en evidencia la importancia de combinar equipamiento seguro, conducción responsable y cumplimiento normativo para intentar reducir la probabilidad y la gravedad de siniestros en estos vehículos.