Un ministro británico advirtió el jueves que el plan "Fabricado en Europa" ("Made in Europe") de la Unión Europea podría afectar a las cadenas de suministro y crear barreras comerciales innecesarias entre Londres y algunos países miembros de la UE.
Los comentarios de Nick Thomas-Symonds, ministro británico para las Relaciones con la UE, se producen cuando la Comisión Europea se prepara para publicar la próxima semana una ley que exige que una parte mínima de los productos respaldados con fondos públicos en sectores estratégicos se fabrique en Europa.
"Mi preocupación es que, si se establecen requisitos de preferencia muy estrictos, se corre el riesgo de afectar a nuestras cadenas de suministro profundamente integradas, lo que crearía barreras innecesarias al comercio en industrias clave de Reino Unido y la UE y aumentaría los costes", dijo en un evento económico celebrado en Madrid. "Eso afectaría obviamente a las cadenas de suministro entre Reino Unido y España".
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Argumentando que Reino Unido y la UE comparten el mismo reto de impulsar la competitividad y la productividad, dijo: "Reino Unido es el cuarto mayor inversor en España. No vamos a afrontar esos retos causándonos daños económicos innecesarios mutuamente".
Seis años después de salir oficialmente de la UE, Reino Unido, bajo el mandato del primer ministro Keir Starmer, está trabajando para mejorar las relaciones diplomáticas y económicas con el bloque, su mayor socio comercial.
Starmer ha insinuado una mayor alineación con el mercado único de la UE, que permite la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas entre los Estados miembros.
El borrador del plan "Fabricado en Europa" de la UE define Europa como el Espacio Económico Europeo, es decir, los 27 Estados miembros de la UE más Islandia, Liechtenstein y Noruega, pero sin incluir a Reino Unido. Sin embargo, afirma que en el futuro podrían añadirse otros "socios de confianza".
La iniciativa forma parte de un impulso de la UE para reforzar las industrias nacionales y reducir la dependencia de los proveedores extranjeros en ámbitos como la energía limpia y la fabricación avanzada, ante la competencia de China y la incertidumbre generada por los aranceles impuestos por Estados Unidos.
Con información de Reuters
