Las bolsas europeas abrían sin grandes variaciones el jueves, en un momento en que la escalada de tensiones en Oriente Medio y la incertidumbre sobre las tasas de interés estadounidenses hacían que los inversionistas se mostraran cautelosos, al tiempo que evaluaban una serie de resultados empresariales.
El índice paneuropeo STOXX 600 subía ligeramente un 0,1%, hasta situarse en 645,67, a las 0709 GMT.
Estados Unidos llevó a cabo nuevos ataques en Irán el miércoles, lo que intensificó aún más una guerra que ya dura cinco meses y que se estaba extendiendo más allá de sus frentes principales para involucrar a otros países de la región.
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Las acciones del sector energético avanzaban un 0,3%, mientras que los futuros del crudo Brent superaban los 90 dólares por barril.
El miércoles, una Reserva Federal dividida mantuvo las tasas de interés sin cambios, a pesar de que su presidente, Kevin Warsh, se comprometió firmemente a reducir la inflación, lo que dejó a los mercados confundidos sobre qué medidas estaba dispuesto a tomar.
Por otra parte, la temporada de resultados empresariales estaba en pleno apogeo en Europa.
Schneider Electric subía un 7% después de que el grupo industrial revisara al alza sus previsiones para todo el año, mientras que L'Oréal avanzaba un 2,2% tras publicar el grupo de cosméticos con sede en París unas ventas del segundo trimestre mejores de lo esperado.
Adidas era la que más caía en el STOXX 600, con un desplome del 15%, a pesar de haber revisado al alza sus previsiones de ventas para el año.
Airbus bajaba un 2,3% a pesar de haber presentado unos resultados trimestrales mejores de lo esperado.
Con información de Reuters
