Otros dos familiares del expresidente de Kazajistán dejan sus cargos tras la crisis

17 de enero, 2022 | 10.33

Otros dos familiares del expresidente de Kazajistán Nursultán Nazarbayev dejaron sus cargos en altas instancias del país, una nueva señal de que el círculo del exdirigente que gobernó durante décadas el país está siendo apartado tras los violentos disturbios de la primera semana de enero.

Estos anuncios se producen dos semanas después de los disturbios sin precedentes que sacudieran el país desde su independencia en 1991, que fueron brutalmente reprimidos, y que llevaran al Gobierno a pedir una breve intervención de tropas rusas para aplacar las manifestaciones.

Timur Kulibayev, de 55 años y uno de los yernos del expresidente, anunció en un comunicado que deja su cargo como director de la poderosa agrupación de empresarios Atameken, informó la agencia de noticias AFP.

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Kulibayev, que es considerado como uno de los hombres más ricos del país, está casado con Dinara Kulibayeva, una de las hijas del exgobernante de 81 años.

La pareja controla el banco Halyk y también tiene activos en el estratégico sector del petróleo.

Otra señal de que el círculo de Nazarbayev está siendo purgado es la salida del Gobierno del sobrino del expresidente Samat Abish, que fue depuesto de su cargo en el poderoso Comité de Seguridad Nacional.

El sábado, otros dos yernos del mandatario ya habían sido apartados de sus puestos en empresas energéticas y el Gobierno anunció el 8 de enero la salida de un importante aliado de Nazarbayev, Karim Masimov, que dirigía el servicio secreto y que fue destituido y acusado de alta traición.

La violencia estalló tras el inicio de una serie de manifestaciones del 2 de enero contra la subida de los precios del combustible y que derivaron en acusaciones de corrupción contra Nazarbayev, en un contexto de años de deterioro del nivel de vida y de corrupción endémica entre las élites del país.

Los actos de violencia más graves ocurrieron en Almaty con disparos, saqueo de tiendas y el incendio de la alcaldía y la residencia presidencial. Hasta entonces, Kazajistán era conocida por su estabilidad.

Según informó la Fiscalía General kazaja, 225 personas murieron y 4.353 resultaron heridas en los disturbios.

Los disturbios también dejaron "4.578 damnificados, incluyendo 4.353 heridos", precisó hace dos días el jefe del servicio de enjuiciamiento criminal de la Fiscalía General kazaja, Serik Shalabaev, en declaraciones a la prensa.

El presidente, Kasim-Yomart Tokayev, en el poder desde 2019, calificó los disturbios de agresión "terrorista", lo que permitió pedir la ayuda militar extranjera, que le fue enviada por Rusia, pero hasta ahora no entregó pruebas concretas en ese sentido.

La versión de los hechos presentada por las autoridades kazajas recibió el apoyo del presidente ruso, Vladimir Putin, y de otros países de la región, entre ellos China.

Con información de Télam

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