El presidente Javier Milei viajó a Estados Unidos para participar de la primera reunión de la Junta de Paz promovida por Donald Trump. El encuentro, que se realizará en Washington este jueves, reúne a más de 20 países, pero ninguna potencia mundial. Se trata de la última iniciativa internacional de la Casa Blanca que dividió a los líderes del mundo entre los que apoyan al republicano ciegamente -como el gobierno argentino- y los que tienen una mirada cada vez más crítica, entre ellos históricos aliados como los dirigentes más poderosos de Europa.
Según informó Presidencia, Milei partió este miércoles 18 de febrero a las 13 desde Argentina rumbo a Washington D.C. Llega esta misma noche, al filo de la medianoche (hora argentina). El plato fuerte del viaje será este jueves a las 10 (hora local) cuando Trump presida en el Instituto de la Paz la sesión inaugural del llamado “Board of Peace”, traducido oficialmente como Junta de Paz.
Tras ese único acto, Milei regresará a la Argentina esa misma noche desde la Base Aérea Andrews. El arribo a Buenos Aires está programado para este viernes a las 7:30. Se trata de un viaje relámpago, con un único eje central: respaldar la iniciativa internacional impulsada por Trump.
Qué es la Junta de Paz impulsada por Trump
La Junta de Paz fue presentada por la Casa Blanca como un nuevo foro internacional para abordar conflictos globales, comenzando por la guerra en Gaza. Muchos lideres mundiales criticaron la iniciativa estadounidense por considerar que busca debilitar aún más a la ONU, la principal organización internacional creada tras la Segunda Guerra Mundial para evitar y resolver conflictos. Aunque Washington tiene una voz influyente en Naciones Unidas, no la domina.
La reunión de este jueves se realizará en el Instituto de Paz de Washington, recientemente rebautizado con el nombre del presidente republicano. Según la vocera presidencial, Karoline Leavitt, más de 20 países participarán en esta primera cita y el espacio comprometerá más de 5.000 millones de dólares para esfuerzos humanitarios y de reconstrucción en Gaza. Además, se prevé el envío de miles de efectivos para integrar una fuerza internacional de estabilización y colaborar con la policía local.
Trump aseguró que la Junta trabajará “en algunos casos” con Naciones Unidas y que su alcance irá “más allá de Gaza”, con el objetivo declarado de promover “la paz en todo el mundo”. Sin embargo, la iniciativa generó cuestionamientos y rechazo en varios países europeos y organismos multilaterales, que observan el foro como un intento de construir una arquitectura paralela a los mecanismos diplomáticos tradicionales.
Los países que apoyan y los que rechazan el foro
Entre los países fundadores figuran Israel, Argentina, El Salvador, Paraguay, Arabia Saudita y Egipto. En representación argentina estará el propio Milei, mientras que el presidente paraguayo, Santiago Peña, también confirmó su asistencia. Por el lado asiático participarán Indonesia, Camboya y Vietnam. Israel enviará a su canciller en lugar del primer ministro. En contraste, potencias europeas como Francia, España y Suecia rechazaron integrar la Junta. Otros países, como México, Italia, Rumanía y República Checa, asistirán en calidad de observadores, junto a representantes de la Comisión Europea.
La división refleja una grieta internacional más amplia: por un lado, gobiernos alineados con la política exterior de Trump; por otro, Estados que cuestionan el unilateralismo y la creación de estructuras alternativas a la diplomacia multilateral tradicional.
