La circulación de embarcaciones por el estrecho de Ormuz se redujo a apenas ocho buques, marcando el nivel diario más bajo registrado en una semana y confirmando el estancamiento casi total del tráfico comercial en esta arteria neurálgica para el comercio mundial de hidrocarburos. La drástica caída responde a las recientes agresiones informadas por Estados Unidos y los rebeldes hutíes de Yemen en la región, en un contexto de crecientes tensiones donde las autoridades iraníes advirtieron que la vía navegable permanecerá cerrada de forma indefinida a menos que Washington ceda ante sus exigencias diplomáticas.
De acuerdo con las mediciones de la consultora de inteligencia marítima Kpler, el recuento de ocho barcos se ubicó sensiblemente por debajo del promedio diario de 12 tránsitos observado en los últimos diez días, representando la cifra más baja desde el pasado 5 de agosto. Los registros detallan que solo una nave completó la salida del paso estratégico, mientras que los siete buques restantes ingresaron utilizando de forma exclusiva la ruta marítima bajo control iraní. Por su parte, la firma de análisis LSEG reportó 11 cruces durante la misma jornada, confirmando una clara desaceleración en comparación con las 14 embarcaciones contabilizadas el día previo.
El desplome operativo cobra mayor dimensión al contrastarlo con los niveles habituales de navegación previos al conflicto iniciado el 28 de febrero, cuando entre 130 y 140 buques transitaban a diario por el estrecho de Ormuz antes de que Teherán impusiera el bloqueo en respuesta a los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel. Esta parálisis en el Golfo Pérsico contrasta con la dinámica observada en el extremo sur del mar Rojo, donde Kpler detectó el paso de 30 naves a través del estrecho de Bab el-Mandeb, superando la media reciente de 25 tránsitos y evidenciando el desvío forzado de rutas para el transporte marítimo internacional.
Con información de Reuters
