El enclave español de Ceuta, en el norte de África, atraviesa una emergencia humanitaria y de seguridad después de que 1.500 migrantes llegaran a la ciudad a nado desde Marruecos durante la última semana, afirmó el jueves el presidente del territorio.
Ceuta, junto con Melilla, la otra ciudad autónoma española situada en el norte de África, constituye la única frontera terrestre de la Unión Europea con África. Ambas ciudades registran periódicamente aumentos de los intentos de entrada de migrantes que buscan llegar a Europa.
En entrevistas por separado con las emisoras de radio Cadena SER y Onda Cero, Juan Jesús Vivas dijo que la reciente afluencia había desbordado el sistema de acogida de la ciudad y había dejado a cientos de migrantes durmiendo a la intemperie.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
"Estamos en una situación de absoluta emergencia humanitaria y social", dijo Vivas a Cadena SER, y añadió que las instalaciones para menores no acompañados funcionaban al 2.400% de su capacidad.
En declaraciones a Onda Cero, describió la situación como una emergencia nacional y pidió una "acción decidida, contundente, inmediata y coordinada" bajo una estructura de mando único.
El ministro del Interior de España, Fernando Grande-Marlaska, viajará el viernes a Ceuta para reunirse con las autoridades locales y los responsables de seguridad, mientras el Gobierno español dijo que coordinaba la actuación de varios ministerios para reforzar el control fronterizo y prestar asistencia humanitaria.
Las llegadas registraban en ese momento una media de unas 300 personas al día, según Vivas. A ese ritmo, advirtió, Ceuta podría afrontar una situación comparable a la crisis migratoria de mayo de 2021, cuando 10.000 personas entraron en el enclave en apenas unos días.
Vivas también señaló el costo humano de las travesías y dijo que en los últimos meses se habían recuperado 60 cadáveres en el mar. Asimismo, sostuvo que unos controles migratorios más estrictos ayudarían a evitar nuevas muertes.
El Ministerio del Interior dijo que las fuerzas de seguridad marroquíes estaban ayudando a frenar las llegadas desde su territorio.
Vivas pidió cambios en el marco migratorio español y afirmó que debían subsanarse las deficiencias legales puestas de manifiesto por una reciente sentencia del Tribunal Supremo.
A comienzos de este mes, el Tribunal Supremo resolvió que los migrantes interceptados en el mar cuando intentan llegar a Ceuta o Melilla no pueden ser devueltos de forma sumaria —las denominadas "devoluciones en caliente"— en virtud del régimen especial de rechazo en frontera de los enclaves.
Con información de Reuters
