Cisjordania ocupada: colonos israelíes consumen 7 veces más agua que los palestinos

Un nuevo reporte expone la brutal desigualdad en la distribución de los recursos hídricos, donde los colonos israelíes consumen siete veces más agua que la población palestina local.

05 de enero, 2026 | 16.35

Los colonos israelíes en Cisjordania consumen aproximadamente siete veces la cantidad de agua que un palestino que vive en el mismo territorio ocupadoJad Isaac, director del Instituto de Investigación Aplicada de Jerusalén (ARIJ), lo denunció en una entrevista con la cadena de noticias Al Jazeera, en la que calificó la situación como una crisis de "apartheid del agua". Los números son alarmantes: mientras los asentamientos disfrutan de un suministro constante, la cuota diaria de un palestino promedio no supera los 80 litros.

La situación es aún más dramática en las comunidades marginadas, donde el acceso cae por debajo de los 15 litros diarios, una cifra ínfima si se considera que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un mínimo de 100 litros por día para cubrir necesidades básicas de higiene y consumo.

El caso del manantial de al-Auja, una de las cuencas más antiguas y grandes de Palestina, ilustra la mecánica de la ocupación. Durante siglos, este recurso abasteció a las familias locales, pero hoy se encuentra cercado. Un puesto de avanzada de colonos israelíes se instaló entre los aldeanos y su fuente de vida, bloqueando el acceso físico e instalando bombas que extraen el agua directamente desde las profundidades del acuífero, dejando secas las tuberías palestinas.

"Los colonos nos prohibieron el paso. Hay un motor sacando agua de la misma cuenca, a 800 metros de profundidad", denunció Salama Kaabneh, líder del clan local. La desigualdad es visible incluso desde el aire: imágenes de drones muestran invernaderos palestinos marchitos y marrones, pegados a exuberantes cultivos verdes de los asentamientos que prosperan con el agua incautada.

El plan de desplazamiento

Para los expertos, esta asfixia hídrica no es casualidad, sino una "trampa" derivada de los Acuerdos de Oslo. Israel tomó el control total de las fuentes y obligó a la Autoridad Palestina a comprar su propia agua: actualmente, deben adquirir más de 100 millones de metros cúbicos anuales a empresas israelíes a precio de mercado. Organizaciones de Derechos Humanos advierten que el objetivo final es el "desplazamiento lento". Al quitarles el agua, se destruye el sustento agrícola y se fuerza a las familias rurales a migrar. Según datos de ARIJ, más de 56 manantiales en Cisjordania han sido objeto de ataques o tomas por parte de colonos.

En un video viralizado recientemente, el ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, felicitó a los colonos por tomar el control físico de los manantiales. "Veo los resultados de su maravilloso trabajo. Hemos regresado a los pozos de agua y recuperado el control. Son héroes", dijo.