Varias personas sufrieron heridas este domingo luego de que un rayo cayera en una plaza de Brasilia en la que se habían reunido seguidores del ex presidente y referente de la ultraderecha de Brasil, Jair Bolsonaro, quienes reclamaban su liberación tras la condena por el intento de golpe de Estado.
De acuerdo con el Cuerpo de Bomberos, citado por CNN Brasil, el episodio dejó al menos 34 personas heridas, varias de ellas trasladadas a hospitales y algunas en estado grave.
Al momento del impacto del rayo, los manifestantes se encontraban en las inmediaciones de la Plaza do Cruzeiro, lugar donde estaba previsto el cierre de la movilización impulsada por el diputado de ultraderecha Nikolas Ferreira en respaldo del ex mandatario, condenado y detenido por planear un golpe de Estado en 2023.
El domingo estuvo atravesado por intensas lluvias en Brasilia, un contexto climático adverso que no impidió, sin embargo, la participación de miles de personas en la protesta.
El comerciante Alfredo Santana, citado por el medio brasilero Globo, relató: "Cayó un rayo y entonces todo el mundo se fue al suelo. No entendimos nada hasta que logramos levantarnos y ayudarnos unos a otros; había mucha gente corriendo. Los bomberos y los servicios médicos de emergencia ya estaban allí preparados, pero era demasiada gente al mismo tiempo".
La marcha por la liberación de Bolsonaro
La movilización de este domingo marcó el tramo final de una caminata iniciada el lunes pasado, cuando Ferreira salió desde Paracatu, en el interior del estado de Minas Gerais, rumbo a Brasilia, acompañado por seguidores y aliados del ex mandatario de ultraderecha.
El legislador, considerado una de las figuras más activas de la extrema derecha brasileña en redes sociales, afirmó haber caminado alrededor de 240 kilómetros por una autopista federal.
Al llegar a Brasilia este domingo, miles de personas se incorporaron a la marcha, en su mayoría vestidas con los colores verde y amarillo de la bandera nacional.
Los manifestantes reclaman la liberación del líder ultraderechista luego de que el 11 de septiembre pasado fuera condenado a 27 años y 3 meses de prisión por “liderar” un complot golpista destinado a permanecer en el poder tras haber perdido las elecciones de 2022 frente al actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.
Tras agotarse las instancias de apelación, la Justicia dispuso la ejecución de la condena a fines de noviembre. Inicialmente, Bolsonaro fue alojado en una dependencia de la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia y, desde el 15 de enero, en un complejo penitenciario de la capital.
La defensa del ex presidente (2019-2022) presentó en reiteradas oportunidades pedidos de prisión domiciliaria alegando su delicado estado de salud, solicitudes que hasta el momento fueron rechazadas por el Tribunal Supremo.
