El director del FBI, Kash Patel, dijo que en el último año estableció colaboraciones sobre la aplicación de la ley con China y Rusia, dos rivales históricos de Estados Unidos, con la esperanza de conseguir aliados contra la delincuencia transnacional, incluyendo el fentanilo, el fraude cibernético y la explotación sexual infantil.
Estas colaboraciones han incluido intercambios de personal, en los que funcionarios de las fuerzas del orden chinas han visitado Estados Unidos y agentes del FBI han viajado a China para trabajar juntos en casos y compartir información de inteligencia.
Asimismo, el FBI y los agentes chinos han llevado a cabo redadas y detenciones conjuntas en el marco de este acuerdo. Patel regresó de un viaje a Pekín a fines de julio y se ha previsto provisionalmente un viaje similar a Rusia para octubre, según fuentes de la agencia.
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En entrevistas exclusivas con Reuters, Patel describió las iniciativas con lo que denominó "socios no tradicionales" como selectivas y limitadas a tipos específicos de delitos transnacionales, tales como las redes globales de pornografía infantil y los centros de estafas cibernéticas que se aprovechan de los estadounidenses.
Estas colaboraciones, conocidas internamente como "grupos de trabajo", suponen una ruptura con el pasado y han suscitado inquietudes en el seno de la comunidad de contrainteligencia por los riesgos de compartir información sensible con regímenes autoritarios que buscan socavar a Estados Unidos económica y militarmente.
En mayo, el FBI, el Ministerio de Seguridad Pública de China y la policía de Dubái colaboraron en una importante redada contra un centro de estafas cibernéticas en Dubái que se saldó con 300 detenciones, la incautación de 300 millones de dólares y la liberación de miles de trabajadores víctimas de la trata, según informó el FBI.
Las autoridades estadounidenses llevan mucho tiempo describiendo a Rusia y China como exportadores de delincuencia en lugar de como aliados potenciales en la lucha contra la misma, por no hablar de que son fuentes de espionaje dirigidas contra los intereses estadounidenses en todo el mundo.
"Se trata de relaciones nuevas y dinámicas, y somos muy conscientes de su actitud hostil en muchos asuntos", señaló Patel. "No van a dejar de actuar así, pero si podemos conseguir victorias para Estados Unidos, entonces debemos colaborar".
Con información de Reuters
