El fiscal general de Perú comenzó el viernes a interrogar al presidente José Jerí por una investigación por el presunto delito de tráfico de influencias, tras revelarse reuniones del mandatario con un empresario chino fuera de su agenda oficial.
El máximo representante del Ministerio Público, Tomás Gálvez, acudió a Palacio de Gobierno para tomar la declaración por una "indagación preliminar", según imágenes de la televisión, por el caso que ha motivado varias mociones en el Congreso en busca de expulsar del cargo al presidente.
Jerí, quien asumió al poder en octubre tras la destitución de Dina Boluarte, ha negado actos irregulares en las reuniones que ha reconocido con su "amigo" y empresario dueño de un restaurante de comida china, tiendas de importación, una constructora y de una concesión para un proyecto de energía.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
Los presidentes de Perú pueden ser investigados durante su ejercicio, pero no pueden ser acusados por la justicia hasta terminar su mandato debido a su inmunidad, salvo por traición a la patria o impedir las elecciones, según la Constitución.
El fiscal general toma las declaraciones del presidente y en caso lo amerite realizar un proceso formal después de fines de julio, cuando Jerí terminará su encargo de cumplir el actual periodo gubernamental, de acuerdo a fuentes de la fiscalía.
El escándalo ha puesto a prueba la relación de Perú con China, el mayor socio comercial del país sudamericano.
Perú, en constante incertidumbre con siete mandatarios desde el 2018 por renuncias o destituciones en medio de denuncias de corrupción, espera elegir el 12 de abril un nuevo presidente.
Con información de Reuters
