En el marco de las exención del Impuesto a los Ingresos Brutos, el Gobierno de Misiones continúa en la búsqueda facilitar y potenciar el dinamismo económico. En esta oportunidad, la gestión provincial lanzó la reducción al 1% de la alícuota para la venta mayorista de combustibles.
Esto fue comunicado por el propio gobernador Hugo Passaracqua, en su cuenta oficial de X (ex Twitter): "En el marco de una política orientada al impulso del desarrollo económico provincial, a partir del anticipo correspondiente a enero de 2026 se establece la reducción al uno por ciento (1%) de la alícuota del Impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicable a la venta mayorista de combustibles destinados a la reventa (Ley N.º 23.966)".
"Realizada por estaciones de servicio de bandera blanca, equiparándose su tratamiento fiscal al previsto para la actividad industrial de las estaciones de servicio de empresas petroleras", describió el mandatario provincial para facilitar la producción primaria ya que el combustible es clave en el desarrollo productivo local.
Combustible para la producción
El combustible cumple un rol estratégico que va mucho más allá del uso cotidiano para el transporte particular. Se trata de un insumo clave para el funcionamiento de la economía provincial, ya que prácticamente toda la logística depende del transporte terrestre. Al no contar con un sistema ferroviario de cargas activo, los alimentos, los insumos industriales, la producción primaria y el turismo se movilizan mayormente en camiones, lo que convierte al precio del combustible en un factor determinante para la estructura de costos.
La importancia del combustible se profundiza por el perfil productivo de Misiones, basado en actividades intensivas en el uso de gasoil, como la producción de yerba mate, té, tabaco y la forestoindustria. Cada aumento en el precio impacta de manera directa en la rentabilidad de los productores y, en consecuencia, en el valor final de los productos que llegan al mercado interno y a la exportación.
A esto se suma la condición de provincia de frontera con Brasil y Paraguay, donde las diferencias de precios generan una competencia permanente. Cuando el combustible resulta más caro en Argentina, se produce un traslado del consumo hacia los países vecinos, en el que se afecta las estaciones de servicio, al comercio local y a la recaudación provincial. En sentido inverso, cuando los valores son más competitivos, Misiones recibe turismo de consumo que dinamiza la economía.
El sector turístico también depende fuertemente del costo del combustible. Misiones es uno de los principales destinos del país y gran parte de los visitantes se moviliza en vehículos particulares o transporte terrestre. Un aumento en la nafta y el gasoil encarece los viajes, reduce la circulación y tiene un impacto directo en la actividad hotelera, gastronómica y comercial.
Finalmente, el combustible incide de manera directa en el costo de vida de la población. En una provincia extensa, con numerosas localidades alejadas entre sí, el precio del transporte se traslada al valor de los alimentos, los servicios y el pasaje, convirtiéndose en un factor central para la economía cotidiana de los misioneros.
