Los ataques ucranianos han provocado que la escasez de combustible se extienda desde Crimea a zonas cercanas del sur de Rusia, e incluso a la capital, Moscú, que hasta ahora se había librado de ello, dicen residentes.
Los conductores de casi toda Rusia tienen limitada la cantidad de combustible que pueden comprar actualmente, con restricciones especialmente severas en toda la zona de Ucrania ocupada por Rusia, gran parte del sur de Rusia y Siberia.
Solo Moscú y un puñado de regiones, en su mayoría remotas, carecen de restricciones oficiales, aunque incluso en la capital algunas gasolineras están cerradas y en otras se forman largas colas.
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El presidente Vladimir Putin reconoció el domingo, en una reunión con ministros del Gobierno y otros funcionarios, que los ataques con drones ucranianos habían provocado la escasez de combustible en algunas regiones, pero dijo que Rusia estaba haciendo frente a la situación.
En Crimea, que Rusia arrebató a Ucrania y se anexó en 2014, Ucrania ha estado atacando las líneas de suministro en las últimas semanas en lo que, según dice, es una campaña para mermar el esfuerzo militar ruso.
Las autoridades de la zona han suspendido la venta de combustible a los conductores particulares, han acortado los horarios de trabajo y han reducido el horario de funcionamiento del transporte público y de las cafeterías.
Cuando las autoridades ofrecieron el lunes una venta limitada de gasolina al público en Sebastopol, la mayor ciudad de Crimea, los conductores hicieron cola para comprarla a un precio de 189 rublos el litro, casi el triple del precio habitual.
La escasez se ha extendido a Rostov del Don, una ciudad del sur de Rusia cercana a la frontera con el sureste de Ucrania.
Allí, algunas mangueras de las surtidoras estaban envueltas en papel con la inscripción "sin combustible". Una gasolinera tenía un cartel que decía: "La venta de combustible se ha suspendido temporalmente".
Vladimir, que solo dio su nombre de pila, había acudido con su moto para repostar, pero no lo consiguió.
"Trabajaba como mensajero. He dejado de trabajar. ¡Gracias a todos!", dijo.
En Moscú, donde una refinería fue destruida por la explosión de un dron ucraniano hace una semana, los precios se han mantenido prácticamente sin cambios en las principales estaciones de servicio gestionadas por las grandes empresas petroleras estatales, según la Asociación de Combustibles de Moscú.
Sin embargo, se han formado colas para repostar en algunas zonas de la ciudad y, en algunas gasolineras privadas, los precios han subido más de un 10%, hasta situarse en torno a los 80 rublos por litro.
(1 dólar = 77,9500 rublos)
Con información de Reuters
