Por Janina Nuno Rios y Natalia Siniawski
CIUDAD DE MÉXICO, 30 jun (Reuters) - Sin hacer caso de una ruidosa serenata de medianoche frente al hotel de su selección —algo que forma parte del folclore del fútbol—, los aficionados ecuatorianos que han viajado hasta Ciudad de México se sumergieron el martes en el ambiente festivo del Mundial en la capital mexicana, antes de su partido de los dieciseisavos de final frente la coanfitriona, México.
Este partido eliminatorio de alto riesgo se celebró en un contexto de tensas relaciones diplomáticas entre ambos países y tras varios días de acalorados intercambios en las redes sociales.
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Para aumentar la tensión previa al partido, la Federación Ecuatoriana de Fútbol presentó una queja ante los organizadores del Mundial después de que cientos de seguidores mexicanos se reunieran frente al hotel de la selección a última hora del lunes, cantando y haciendo ruido con tambores, sartenes y cubos.
Sin embargo, los aficionados presentes en el estadio no tardaron en restar importancia a las molestias. "Eso es de fútbol, es todo normal", dijo el aficionado ecuatoriano Jonathan Toledo, que viajó desde Nueva York para asistir al partido. "Hemos vivido una experiencia fantástica aquí. Todo el mundo ha sido muy amable".
Los aficionados que llegaron al estadio Azteca afirmaron que la hostilidad y la tensión políticas apenas habían empañado el ambiente en las calles, y describieron sus interacciones con los aficionados mexicanos como acogedoras y respetuosas.
"En la ciudad hemos sentido la amabilidad del mexicano; el mexicano es muy buena persona, muy amable, muy cordial, muy cortés", dijo Fernando Salinas, un aficionado que viajó desde Ambato, en el centro de Ecuador.
"No pienso que es algo natural lo que pasó en el hotel (pero) se vive en muchas partes del mundo, son cosas que pasan en el fútbol", agregó.
DEJANDO LA POLÍTICA FUERA DEL CAMPO
Ecuador y México rompieron relaciones en abril de 2024 a raíz de la redada ecuatoriana en la embajada mexicana en Quito, tras la cual México retiró a sus diplomáticos del país sudamericano.
El exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, acusado de corrupción, llevaba residiendo en la embajada mexicana desde diciembre de 2023 y había recibido asilo diplomático poco antes de que la policía ecuatoriana irrumpiera en la embajada y lo detuviera.
El impasse se agravó aún más el año pasado cuando la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, dijo que México no restablecería las relaciones diplomáticas con Ecuador mientras el presidente Daniel Noboa permaneciera en el cargo.
En el Azteca, sin embargo, los aficionados afirmaron que el fútbol se mantenía separado de la política. A la postre, México logró el triunfo con un contundente 2-0 y Ecuador no pudo superar, por primera vez en su historia, una fase de eliminatoria directa.
"Han generado esta rivalidad mucho más en las redes sociales", dijo Karolina Dávila, una periodista ecuatoriana que sigue la campaña del equipo en el Mundial. "Yo estoy aquí desde muy temprano con mi bandera de Ecuador y lo que me han pedido son fotografías", agregó.
Dávila señaló que el retraso en el viaje de Ecuador antes de las actividades oficiales del lunes probablemente fue más molesto que la propia serenata.
Con información de Reuters
