Pese al recorte temporal que hizo el juez Claudio Bonadio en la causa de los cuadernos del chofer, será la investigación por los sobornos de Odebrecht en el soterramiento del Sarmiento la que salpicará a la familia Macri.

Es por su vinculación a la firma IECSA, del primo de Mauricio Macri hasta 2017. Se trata de Angelo Calcaterra.

"En una resolución que pasó desapercibida en medio del escándalo por presuntos sobornos en la obra pública, la Cámara Federal instó al juez Marcelo Martínez de Giorgi a avanzar de manera decidida sobre las constructoras que formaban parte del consorcio adjudicatario de la obra por lo que la empresa brasileña reconoció haber pagado coimas", revela el diario Ámbito.

"Avaló con las firmas de Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia- que las maniobras iniciales para obtener la licitación comenzaron en 2005, cuando se registraron facturas por servicios de una consultora fantasma encabezada por Manuel Vázquez, sindicado como el testaferro del exsecretario de Transporte, Ricardo Jaime. Así, hizo especial eje en el protagonismo de Javier Sánchez Caballero el N°2- cuando la empresa estaba en manos de Franco Macri y hasta el 2014", agrega.

"No puede perderse de vista que a partir de las irregularidades advertidas en el proceso de licitación y su vinculación con los posibles pagos de sobornos que datarían según lo dicho por el juez del año 2005 en adelante- corresponderá analizar las particularidades de todos los tramos de los hechos actuando en consecuencia", afirmó Irurzun en uno de los pasajes del fallo en el que denegó exculpar al brasileño Luiz Antonio Mameri. La decisión incluyó "retos" al juez por haber establecido un laxo cronograma de indagatorias y por no avanzar en los embargos a las empresas ni en procesamientos. Y aclaró a renglón seguido que esas irregularidades surgieron de un informe de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas, allanamientos y "los informes de la AFIP en relación a IECSA, COMSA y Caesa". En tribunales recibieron la decisión como un "mensaje" de luz verde (y de respaldo) a la investigación por la que, paradójicamente, ningún empresario se ha declarado arrepentido y todos han negado sistemáticamente los cargos, pese a que ya había estallado el affaire de los cuadernos que generó una "cartelización de arrepentimientos". La Cámara pidió que se comparta de manera ágil la información entre Martínez de Giorgi y Bonadio, con lo que sepultó las chances de que el expediente Odebrecht quedara opacado.

Ambito cuenta: "El 13 de diciembre de 2005 y bajo la factura N°184, IECSA abonó $10.000 "por servicios de consultoría". Esos pagos se registraron de forma mensual hasta 2010, totalizando $600.000, según lo detectado tras un allanamiento a las oficinas de la constructora que pasó a manos del primo presidencial Ángelo Calcaterra. Su socia, COMSA, pagó entre 2007 y 2010 otros $270.000. Esas fechas coinciden con la etapa inicial del proceso licitatorio y con la delegación sobre el liderazgo del proyecto que había hecho el Gobierno kirchnerista en la Secretaría de Transporte. Algo que también impacta en el sucesor de Jaime, Juan Pablo Schiavi". Este último es un ex SOCMA que fue el primer jefe de campaña que tuvo Macri en 2003.

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