En medio del debate por la reforma laboral, quedó afuera uno de los artículos que beneficiaba a las fintech, o billeteras virtuales, que en principio iban a quedar habilitadas como agente de pago de los salarios de los trabajadores. En la discusión de la norma se conservó la decisión mantener la obligatoriedad bancaria para el pago de salarios en la reforma laboral que obtuvo media sanción en el Senado.
"No existe vacío regulatorio, sino que la diferencia no es técnica ni prudencial, es de poder. Y mantener la obligatoriedad bancaria no es proteger al trabajador, es sostener un privilegio", sostuvo Mariano Biocca, director ejecutivo de la Cámara Argentina Fintech. La propuesta para habilitar el pago vía Mercado Pago u otras Fintech fue descartada tras la presión de la banca tradicional.
En declaraciones a Bloomberg Línea, el ejecutivo sostuvo que "la discusión quedó fuera del Congreso por la presión de entidades tradicionales". "Lo que estaba en juego no era la seguridad del sistema ni la estabilidad financiera, era algo mucho más simple y poderoso: la libertad del trabajador. Terminar con un esquema de sueldos cautivos que garantiza a los bancos millones de cuentas sin competencia real", agregó Biocca.
El Gobierno decidió excluir del proyecto el artículo que habilitaba el cobro de salarios a través de billeteras virtuales. De esta manera, se mantiene el esquema actual que obliga a que los sueldos sean acreditados en cuentas bancarias, tras una fuerte presión del sector financiero para sostener el sistema vigente. La decisión dejó en evidencia diferencias dentro del oficialismo. El ministro de Desregulación Federico Sturzenegger era uno de los impulsores de la iniciativa para ampliar las opciones de cobro, pero la postura no logró imponerse en la discusión interna. Del otro lado se ubicaron el ministro de Economía Luis Caputo y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, quienes consideraron clave no tensar la relación con los bancos, a los que definen como una pieza central del esquema económico oficial.
"Las billeteras están reguladas por el Banco Central y el 100% de los fondos permanece dentro del sistema bancario. No existe vacío regulatorio. La diferencia no es técnica ni prudencial, es de poder. Mantener la obligatoriedad bancaria no es proteger al trabajador, es sostener un privilegio", remarcó el titular de la cámara de fintech. "Permitir que cada persona elija dónde cobrar su sueldo no debilita al sistema financiero. Lo empuja a modernizarse y a competir. Y cuando hay competencia, mejoran los servicios, bajan los costos y gana el usuario", evaluó.
"Nuestra propuesta nunca es quitar opciones, sino sumar y que la gente elija, similar a lo que pasó con la apertura de medios de pago en el transporte público. No desaparece la SUBE, simplemente se suman alternativas y la gente elige según lo que le convenga", argumentó. De acuerdo con su punto de vista, "más libertad no desordena el sistema: lo hace más inclusivo, más competitivo y más justo".
Al ser consultado respecto del motivo del reclamo de las fintech, Biocca sostuvo que "el esquema actual de acreditación de salarios está desacoplado de la realidad del sistema financiero argentino". "Hoy las cuentas de pago y las billeteras digitales son una herramienta central para administrar el dinero: más del 75% de las transferencias inmediatas ya involucran una CVU, según datos del Banco Central de la República Argentina, y millones de personas gestionan su plata todos los días a través de estas cuentas", finalizó el directivo.
La decisión del Gobierno le quitó un negocio gigantesco para Mercado Pago y para otras 200 billeteras habilitadas por el Banco Central. En la actualidad, hay 10 millones de cuentas sueldo que funcionan exclusivamente en el mundo bancario. Si el Congreso votaba ese proyecto, esos 10 millones de trabajadores podrá empezar a recibir su sueldo en una billetera simplemente pidiéndole a su empleador que se lo transfiera allí.
