La recaudación tributaria de enero le dio una mala noticia al gobierno de Javier Milei al registrar una caída del orden del 7,6% real anual y totalizar los $18,33 billones. La caída se explica por una fuerte baja de los ingresos del IVA producto también de la caída de la actividad.
Según ARCA la caída se explicó a la baja en los ingresos de derechos de importación, en comparación con el año pasado donde el caudal fue mucho más abultado. En cuanto al Impuesto al Valor Agregado (IVA) se reportaron ingresos por $6,2 billones con una mejora nomina del 16,4%. El componente impositivo creció 28%, pero el componente aduanero cayó 7,6%.
Por su lado, el Impuesto a las Ganancias aportó $3,4 billones, con un incremento del 32.4% nominal, lo que implica en términos reales casi la misma suma que el año pasado. El Impuesto a los Créditos y Débitos bancarios también se mostró estancado en términos reales. Subió 31,9% en términos nominales hasta $1,4 billones. Este impuesto es sincrónico con la actividad del mes, a diferencia del IVA que muestra lo producido por la facturación del mes anterior.
Por otro lado, la recaudación de la Seguridad Social registró una leve baja. En términos nominales creció 27% contra una inflación del período estimada en 32% (estimación Fundación Libertad y Progreeso). Sumó 5,4% billones. El retraso de los salarios como la caída del empleo registrado del sector privado estaría generando la pérdida de recursos.
En cambio, los derechos de exportación solo crecieron un 21%, hasta $426.834 millones, también muy por debajo de la evolución de los precios. ARCA indica que influyó la rebaja de retenciones al agro. En tanto, los derechos de importación apenas subieron 14,8% nominal por un total de $571.440 millones. Por otro lado, el Impuesto a los Bienes Personales generó un importe apenas testimonial de $54.758 millones con un incremento de 14,2% nominal.
Otra marcha atrás: Caputo anunció que no se cambiará la medición del IPC y explicó por qué renunció Lavagna
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este lunes que la nueva medición de inflación en la que estaba trabajando hace más de un año el equipo económico no se conocerá este mes, como estaba previsto, ni en el futuro cercano. Como ya es habitual, le echó la culpa a la oposición. La nueva postergación, sin fecha prevista de publicación, se conoce luego que Marco Lavagna renunciara a la dirección del INDEC. Su reemplazo será Pedro Lines.
"Con el Presidente siempre tuvimos la decisión de que se haga (la nueva publicación del IPC) cuando el proceso de desinflación se haya consolidado", afirmó Caputo en una entrevista a Radio Rivadavia.
El titular del Palacio de Hacienda ratificó que queda suspendida la nueva medición de la inflación, sobre la base de la nueva canasta y servicios que venía el INDEC trabajando desde fines de 2024. "Se trabajó en la nueva metodología del INDEC. Marco tenía como fecha implementarlo ahora, pero con el Presidente siempre tuvimos la decisión que se haga cuando el proceso de desinflación se haya consolidado", argumento Caputo, dejando entrever el verdadero motivo de la renuncia de Lavagna.
