Las principales terminales portuarios de Argentina restablecieron plenamente su nivel de actividad este miércoles tras la huelga del personal marítimo que congeló el comercio exterior del país durante la jornada anterior. Desde la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas (CAPyM) confirmaron que el tránsito fluvial y las maniobras operativas regresaron a la normalidad desde la tarde del martes, desactivando la parálisis en los muelles agroportuarios del Gran Rosario y del litoral marítimo.
La protesta, llevada adelante por los prácticos, se extendió durante casi 24 horas en rechazo a un decreto de Javier Milei que buscaba desregular la actividad, afectando de forma directa la logística de al menos 45 embarcaciones. El Gobierno pretendió reformar el marco normativo del practicaje para abaratar el denominado "costo argentino", habilitando la libre contratación de servicios, eliminando los aranceles mínimos fijados por las entidades del sector y abriendo la actividad a nuevos prestadores.
Sin embargo, los sindicatos y gremios del sector rechazaron de manera categórica la medida al sostener que la desregulación ponía en riesgo la seguridad operativa en la navegación sobre la Vía Navegable Troncal, al tiempo que vulneraba derechos laborales adquiridos y precarizaba un servicio técnico altamente especializado.
El levantamiento del paro se alcanzó luego de que el gobierno nacional resolviera dejar en suspenso la aplicación de la normativa y abriera una mesa de negociación en la que se acordó un esquema de reducción de tarifas para las prestaciones del sector. De esta manera, se destrabó la salida de los embarques de un actor clave en el mercado mundial de granos, considerando que Argentina se posiciona como el principal exportador global de harina y aceite de soja, el tercero de maíz y un abastecedor de peso en el comercio global de trigo.
Con información de Reuters
